Chocolate es el sabor que transporta al verano
Entre los clásicos de siempre y las nuevas tendencias, llega el helado de pistacho para desafiar a los gustos de los clientes
Cada verano comienza con la misma costumbre. Frente al expositor de una heladería, los ojos recorren decenas de colores mientras surge la pregunta, ¿el sabor de siempre o uno nuevo? Los helados muestran cómo modifican o perduran los gustos de los consumidores. En las heladerías de Vigo, los clásicos siguen dominando, aunque cada verano aparecen nuevos sabores dispuestos a ser los elegidos.
En Vigo, dos heladerías clásicas, Bico do Xeado y Capri, coinciden en que “los de toda la vida” siguen triunfando, pero cada temporada trae nuevas sorpresas.
En Bico do Xeado, la heladera Antía V. lleva año y medio observando las elecciones de los clientes. El chocolate y vainilla continúan siendo los favoritos a pesar del paso del tiempo. Aunque este verano el pistacho se ha convertido en uno de los grandes protagonistas. “Fue un boom, incluso entre los más pequeños”, asegura Antía, que relaciona buena parte de su éxito con las redes sociales.
Entre los turistas triunfan especialmente el caramelo salado y la vainilla, aunque algunos pedidos todavía consiguen sorprenderla, “hay clientes que le echan canela a todo”.
La búsqueda de novedades también forma parte de la identidad de la marca. Con motivo del Día de Galicia, lanzaron ediciones especiales. Además, elaboran recetas propias en su obradoriro de A Coruña, donde nacen propuestas exclusivas como el helado de requesón con higo caramelizado.
A pocos metros, Capri ofrece su forma de entender el oficio artesanal. Christian Rodríguez lleva 32 años trabajando como heladero y formula personalmente sus recetas después de haberse formado en cursos en Italia. Resume en que la elaboración comienza con la pasteurización de la mezcla y continúa incorporando los ingredientes de cada sabor hasta conseguir la textura adecuada.
Pasa de tener 30 sabores a entre 55 y 58 en verano. Chocolate y limón siguen siendo los grandes clásicos, pero cada temporada incorpora nuevas creaciones propias, como el chocolate Dubái. Entre sus fórmulas secretas, destaca el queso fresco con mermelada o su elaborado helado de huesitos. Menciona que el éxito de un helado depende de “la elaboración, la textura, el sabor y evidentemente, la felicidad que provoca”.
Porque el helado tiene el poder de transportarte. Irene, viguesa de 17 años, afirma que la vainilla es a lo que sabe el verano. Nely, de 22 años, recuerda comer helados con su madre y sus hermanos cuando era pequeña. “Siempre cogía vainilla y a día de hoy sigue siendo mi favorito”.
A pesar de que las vitrinas cambien cada verano, los clientes siguen optando los clásicos: chocolate, vainilla o limón. Quizá porque elegir un helado no depende solo del tiempo que hace, si no de que esas cucharradas evoquen el sabor de un recuerdo.
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