Los cerezos de Beade exhiben su flor

Primavera floreciente

La floración de este árbol frutal, que es casi un tesoro cultural en Japón con nombre propio, Hanami, se puede ver en los montes de la parroquia viguesa durante estas semanas tras una campaña exitosa de replantación

Miembros de la directiva de la Asociación de Vecinos de Beade, junto a los cerezos en flor.
Miembros de la directiva de la Asociación de Vecinos de Beade, junto a los cerezos en flor. | Vicente Alonso

Con la llegada del buen tiempo tras meses de copiosas lluvias, la floración de los cerezos alegra los montes –y cada vez más casas– de Beade. Inspirados en la tradición japonesa del Hanami, que hace que los lugareños se junten cada año para contemplar la belleza de la flor de los cerezos (sakura), la asociación de vecinos de esta parroquia viguesa lanzó en los últimos años una campaña de plantación de cerezos poniendo a disposición de los vecinos una especie de este árbol para que cada casa de la parroquia cuente con uno propio.

La idea es que cada primavera a lo largo de todo Beade se pueda ver esta estampa floral y, en el futuro, la Fiesta de la Cereza tenga cada vez más fruto recolectado en la parroquia a la venta. Y la iniciativa va viento en popa con medio millar de cerezos repartidos en apenas cuatro años –la campaña se lleva a cabo únicamente a principios de año, en la mejor época para que los brotes arraiguen– y grandes plantaciones de cerezos en los montes que rodean Beade que estos días están en plena floración y dejan el terreno prácticamente nevado, acompañado de unas vistas envidiables a la ciudad y la Ría.

Cerezos en flor con vistas a la Ría, estampa privilegiada del monte de Beade.
Cerezos en flor con vistas a la Ría, estampa privilegiada del monte de Beade. | Vicente Alonso

Se trata de una campaña dedicada a revivir la tradición que llevó a la parroquia viguesa a celebrar una de las fiestas gastronómicas señeras de la ciudad: la Festa-Feira da Cereixa, que lleva ya casi cuarenta ediciones celebradas y que desde sus inicios fue dedicada a poner en relieve la variante autóctona de la cereza ‘picuda’, que año a año va ganando peso entre los miles de kilos de este fruto que se despachan en la mencionada celebración, aunque la inmensa mayoría sigue siendo importada de grandes plantaciones de los campos de Extremadura.

Una fiesta diferente

La Asociación de Vecinos de Beade renovó su directiva el pasado mes en asamblea ordinaria con mínimos cambios: Antonio Villar continúa en la presidencia y Jesús Sotelo –que fue presidente de la comisión de fiestas de Santa Ana durante más de una década y hasta el pasado verano– relevó a Fabián Bastos como vicepresidente.

La programación del centro cultural de la parroquia lleva meses interrumpida debido a la dura decisión que tuvieron que tomar de clausurar el auditorio por culpa de la termita y eso afectará directamente a la Fiesta de la Cereza de este año. Según explica el propio Villar, “estamos viendo todas las posibilidades para ver cómo podemos hacerla sin contar con este espacio”. Normalmente, el acto central –con la lectura del pregón y la entrega de las cerezas de oro– tiene lugar en el auditorio, por lo que ya exploran alternativas. Las obras de restauración ya han comenzado, pero los plazos todavía no son claros.

Además, este año la fiesta se retrasa una semana –será el segundo fin de semana de junio en lugar del primero– para no coincidir con Corpus Christi y la Carreira da Cereixa, del circuito Run Run Vigo, será el 24 de mayo.

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