El centro de masajes eróticos se muda de Plaza España
El personal abandonó el chalé antes de que la Policía ejecutara el cierre provisional por orden del juez que investiga su actividad
Ubicado desde hace años en la calle San Amaro, en plena plaza de España, el centro de masajes eróticos Alquimia ha dejado su actividad, al menos en este chalé. La investigación judicial sobre las actividades de dicho centro, tras una inspección de trabajo que había encontrado presuntas irregularidades de contratación y ante la sospecha de que en realidad el ejercicio del masaje encubriera la prostitución, llevó a la decisión del cierre provisional.
Sin embargo, según pudo saber este diario, el chalé fue desalojado antes de que los agentes de la Policía Nacional, de la Ucrif, pudieran hacer efectiva la clausura del inmueble, que se iba a llevar a cabo a principios de este mes de marzo.
Así en la vivienda, un lujoso chalé en pleno centro, no hay ningún tipo de precinto y lo que único que se puede ver en el telefonillo es un papel con un nombre y un teléfono móvil, el mismo que aparece en su publicidad. La página web se mantiene operativa pero con el nuevo cambio de ubicación, que ha pasado de la calle San Amaro a la de San Francisco.
La investigación contaría con al menos una denuncia y el cierre ya se había propuesto meses antes por la Fiscalía tras la inspección de Trabajo sobre las presuntas irregularidades de alguna de las mujeres que trabajaban en este lugar, no solo en cuanto a contratación sino a condiciones.
El centro se publicita como un lugar formado por “un equipo de masajistas excepcionales, cada una con habilidades únicas y una pasión genuina por brindar experiencias memorables. Nuestras profesionales están formadas en diversas técnicas de masaje erótico, combinando la sabiduría oriental con un toque sensual y relajante”.
Su actividad, no obstante, en el chalé se llevaba con discreción, sin ningún tipo de rótulos o anuncios y con un horario de lunes a sábado desde las diez de la mañana hasta las once de las noche, tal y como publicita el propio centro a través de redes. La nueva ubicación se enclava en un edificio de viviendas en la parte antigua de la ciudad.
Inspección de Trabajo y Ucrif, la unidad policial que se encarga de investigar delitos relacionados con la inmigración irregular y la trata, trabajan habitualmente de forma conjunta en operativos de control y prevención sobre posibles redes de explotación laboral y sexual.
En enero de este año, en un trabajo conjunto se logró desarticular un presunto entramado que captaba a mujeres extranjeras en situación irregular a través de páginas de citas para incorporarlas a la plantilla de fruterías del propietario e investigado. La denuncia de una de las mujeres permitió llevar a cabo un operativo en el que los agentes descubrieron a varas víctimas en situaciones de trabajo abusivas y residiendo en almacenes.
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