El castro de Cíes comienza a volver a la luz siglos después

Los trabajos en el yacimiento permiten ya visualizar los restos del primer asentamiento humano en las islas

El castro de Hortas, en las Cíes, ahora al fin visible.
El castro de Hortas, en las Cíes, ahora al fin visible.

La limpieza de las laderas del monte del Faro de las Cíes, donde se encuentran los restos del castro de Hortas, ya se ha puesto en marcha, pese al mal tiempo y las dificultades, y los primeros resultados están a la vista. Después de muchos años, quizá siglos, se puede distinguir el probable primer poblamiento en las islas viguesas, lo que no es sino el inicio de una actuación mucho más ambiciosa. Como ya señaló este diario, la Consellería de Cultura, a través de Patrimonio Cultural, ha conseguido luz verde del Parque Nacional Islas Atlánticas para la limpieza de las laderas del castro, poner en valor los restos localizados en las antiguas excavaciones y crear un nuevo recurso patrimonial para la isla.

El proyecto, como informó este diario, también incluye el registro terrestre y aéreo de los restos y estructuras identificados de cara a siguientes campañas para que el castro de Hortas tenga un espacio propio definido. El equipo, como en otras ocasiones, estará liderado por Adolfo Fernández, de la Universidad de Vigo, como director científico del proyecto, con Patricia Valles, Alba Rodríguez Novoa y Nerea Ruanova, entre otros. Será una semana de trabajos con un presupuesto de 3.567 euros, solo para esta primera misión de limpieza y consolidación del yacimiento, que supone un avance. Luego vendrá la segunda parte, con la musealización de los restos hallados de forma que se pueda entender. La primera ocupación humana de Cíes se remonta a la Segunda Edad del Hierro (siglo -II), constatada por la presencia de cerámica púnica y castreña, similar a la localizada en Toralla. La presencia del hombre continuó en este castro hasta el siglo I o II y seguiría hasta la Edad Media en otra zona, cerca de lo que era el monasterio.

Después de la época castreña y romana continuaría la ocupación permanente en la Edad Media con edificaciones levantadas por los campesinos que atendían el monasterio de Santo Estevo, cuya estructura se mantiene todavía hoy en pie en buenas condiciones. Dicha población se mantendría hasta las épocas modernas y contemporáneas, con colonos que trabajaban tierras en las Cíes. En la actualidad, las islas cuentan con cuatro vecinos permanentes, censados en el Concello de Vigo, además de otros que mantienen una vivienda y los vigilantes y personal del Parque Nacional, que cuentan con viviendas. Las Cíes nunca han estado despobladas y menos ahora, con miles de visitantes a lo largo de todo el año.

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