El castro de Cíes aflora en la ladera de Montefaro

Comienza una segunda fase de excavación, de consolidación y busca de restos, previa a la musealización prevista

Restos de muros del castro de Hortas, en la ladera del monte de Cíes.
Restos de muros del castro de Hortas, en la ladera del monte de Cíes.

La primera excavación de las laderas del monte del Faro de las Cíes ha dejado a la vista los restos del Castro de Hortas, cuyo emplazamiento se conocía, aunque no sus auténticas dimensiones y características, que han sorprendido. Los trabajos continúan ahora con una limpieza del hallazgo arqueológico antes de la operación final donde se consolidará el recinto e incluso se planteará la reconstrucción de una de las chozas, como en el Castro de Vigo. De momento, según señaló Adolfo Fernández, de la Universidad de Vigo, responsable de la campaña, van a volver esta semana para dejar libre el espacio de cara a futuras actuaciones.

El Castro de Hortas se quiere en el Parque Nacional como un nuevo atractivo para las Cíes, pero no va a ser fácil de visitar por su ubicación, en una ladera empinada, entre los dos faros. Con todo, el director del Parque, José Antonio Fernández Bouzas, se mostró esperanzado del resultado final.

El proyecto también incluye el registro terrestre y aéreo de los restos y estructuras identificados de cara a siguientes campañas para que el Castro de Hortas tenga un espacio propio definido. La primera fase, con Adolfo Fernández, Patricia Valles, Alba Rodríguez Novoa y Nerea Ruanova, se centró en la limpieza y consolidación del yacimiento. Y ahora llega la segunda parte, antes de la musealización de los restos hallados de forma que se pueda entender.

La primera ocupación humana de Cíes se remonta a la Segunda Edad del Hierro (siglo -II), constatada por la presencia de cerámica púnica y castreña, similar a la localizada en Toralla. La presencia del hombre continuó en este castro hasta el siglo I o II y seguiría hasta la Edad Media en otra zona, cerca de lo que era el monasterio. También se ha constatado que Cíes tuvo siempre ocupantes, desde los castreños hasta los “hippies” de los años setenta, que incluso contaban con un campamento permanente.

Ahora hay diez viviendas, siete en la Isla Norte (entre ellas los dos bares) y tres en la Isla Sur, aunque no están ocupadas todo el año. El Parque Nacional ha conseguido adquirir algunas edificaciones para sus vigilantes, pero de momento se mantienen estas “islas”.

Después de la época castreña y romana continuaría la ocupación permanente en la Edad Media con edificaciones levantadas por los campesinos que atendían el monasterio de Santo Estevo, cuya estructura se mantiene todavía hoy en pie en buenas condiciones.

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