Casablanca convirtió un garaje en cine por un día
“Hay espíritu de barrio, lo que le falta es el dinamismo cultural”
El Casablanca Weekend Festival se clausuró ayer después de dos fines de semana de conciertos, presentaciones y una proyección de cine muy especial con la que se cerró la edición. El garaje Casablanca, en Venezuela, 83, cambió los coches por las sillas para acoger una sesión de cine con la película “Nosferatu”. El clásico de terror, dirigido por Murnau en 1922, contó con la interpretación en directo de la sonora compuesta para el film por parte del trío Caspervek. El contexto y la ambientación de la sala incrementó la experiencia de los 120 espectadores.
“Es la primera vez que se hace y tuvo una gran aceptación, por lo que nuestra intención es continuar con las proyecciones en lugares poco habituales, resulta muy atractivo para el público”, afirmó Alberto Cunha, promotor del evento.
Desde la Asociación Distrito Cultural Casablanca y en colaboración con la asociación de vecinos de O Calvario, se recuperó el festival en Casablanca, que programó actuaciones en El Corte Inglés (Hermanos Cunha), en la Pecera (Eladio y los Seres Queridos; Los Naipes y José María Guzmán) y la presentación de “Escolma aberta” en la librería Versus. “En Casablanca sí que hay espíritu de barrio, lo que le falta es dinamismo cultural; el festival tuvo muy buena acogida, conseguimos mover a la gente, por eso tenemos la ambición de continuar y ampliar la oferta”, indicó Cunha, que asegura que hoy ya comenzará a pensar en la próxima edición.
En año, el Casablanca Weekend se celebró dentro de la programación de la Festa da Alegría de O Calvario, barrio con el que limita.
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