La calle Alfonso X toma impulso dos años después del trágico incendio
Las obras de rehabilitación ya están en marcha en el edificio colindante y de la misma propiedad, donde el Concello había detectado problemas de humedades y deterioro
Dos años después del peor incendio registrado en Vigo en un inmueble, en el que una madre y sus tres hijos menores perdieron la vida, las máquinas están a pleno rendimiento en Alfonso X. El inmueble anexo al número 6, donde ocurrieron los hechos, y de la misma propiedad, también revisado en su momento por Urbanismo, se encuentra en fase de rehabilitación. Será el primero en hacerlo.
El edificio, en el que el Concello no había detectado problemas estructurales, pero sí de humedades y deterioros, está siendo sometido a una reforma integral, lo que dará impulso a una parte de la calle, la más cercana a la Plaza de América, con años de abandono. En concreto, se están realizando trabajos en la fachada, mejora de la cubierta, exteriores y rehabilitación de las viviendas. Además, se instalará un ascensor para la movilidad entre las cuatro plantas.
Los cambios ya son visibles y se prevé que se extiendan al número 6, cerrado a cal y canto desde el incendio. Ambos inmuebles habrían cambiado de manos tras su venta por los que habían sido sus propietarios y que llevaron a juicio a los residentes del edificio 4 por okupación, aunque estos fueron absueltos.
Las obras han sido acogidas en la zona de forma positiva. Supondrán, dicen algunos vecinos, un impulso para una calle marcada por la tragedia.
Los trabajos se extienden también al Camiño Dos Anxos, un callejón por donde parte de los afectados de aquel incendio lograron salir al saltar por el patio que divide los dos edificios. En el número 4, donde las viviendas están en vías de transformación, se habían registrado quejas. Una de las entonces inquilinas mostraba las humedades y el deterioro de su piso, donde tenía que vivir con cucarachas. Poco después del incendio, señalaba las deficiencias del inmueble parejo y admitía que había dejado de pagar el alquiler ante la falta de respuesta para solucionar estas deficiencias.
Meses antes de la tragedia, vecinos de la calle habían hecho públicas sus quejas por incidencias relacionadas con ambos inmuebles.
Tras haber estado en alquiler hace años, el número 4 quedó prácticamente vacío y fue utilizado por familias sin recursos para vivir, aunque en una situación de riesgo que derivó en un incendio trágico.
En la zona no olvidan lo ocurrido, pero aplauden la nueva transformación de los edificios.
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