El caballo del accidente de Covelo carecía de chip y marca
En apenas unos meses se han rrgistrado cinco accidentes de circulación con equinos
Los accidentes en los que se ven implicados animales sueltos no paran de repetirse. Los dos últimos estuvieron separados por apenas unas horas y en ambos casos fueron provocados por caballos salvajes que invadieron la calzada. En el caso de Covelo murió una de las ocupantes del vehículo. El animal no estaba marcado ni contaba con el chip de identificación obligatorio que decreta la Xunta. Encontrar a su propietario será muy difícil.
Para la Guardia Civil la investigación d estos casos es complicada y laboriosa. La mayoría de las ocasiones los equinos no cuentan con el chip obligatorio y las marcas que ponen a los ejemplares están defectuosas o simplemente no existen. Encontrar un responsable del accidente es casi misión imposible.
En los últimos tiempos este tipo de accidentes han sido bastante frecuentes. Uno de los últimos casos tuvo lugar el 22 de julio en Marín con el resultado de un herido. También en marzo un monstrenco se cruzaba delante del coche de un vecino de Cotobade, uno de los municipios donde se registran más incidentes con animales sueltos, y en abril una mujer sufría lesiones leves al chocar contra un caballo en la población de Arbo. En casi todos los casos los accidentes se producen en carreteras locales que cruzan zonas de monte y arbolado donde suelen estar estos animales.
Otra de las situaciones que preocupan a la Guardia Civil es cuando los daños se producen en campos y fincas. Pese a que los resultados son mucho menos dramático que cuando el animal provoca un accidente, los agentes del Seprona (Servicio de Conservación de la Naturaleza) se encuentra con situaciones que enfrentan a poblaciones enteras. Un ejemplo de ello es San Xorxe de Sacos, donde han aparecido ejemplares muertos con estacas clavadas o torturados.
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