El buen tiempo logra el lleno absoluto en O Morrazo
Tras un verano atípico por segundo año consecutivo bares, restaurantes, hoteles y playas morracenses colgaron el cartel de completo en el mes de agosto
La comarca de O Morrazo es uno de los destinos predilectos entre los visitantes de la zona más occidental de Galicia, que este año se han acumulado sobre todo en el mes de agosto. Situada entre las rías de Pontevedra y Vigo su costa salvaje y arenales familiares, generan atractivo entre cualquier tipo de veraneante. O Morrazo cuenta con una infinita lista de playas, entre las destacan los 17 arenales con bandera azul divididas entre sus cuatro localidades. Aparte de la zona más céntrica de las villas de Moaña, Cangas, Marín y Bueu, los viajeros acostumbran visitar lugares tan emblemáticos como las islas del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas o el yacimiento de monte de O Facho, donde se puede disfrutar de una de las más populares puestas de sol de Galicia.
A pesar del tirón turístico de estos parajes, la temporada veraniega de este 2021 en la comarca de O Morrazo se ha centrado sobre todo en su actividad en las playas, presentando una masiva afluencia de visitantes, que se ha multiplicado en el mes de agosto hasta llegar a unos niveles próximos a los de 2019.
En este sentido, la canguesa playa de Rodeira es una de las más populares entre los veraneantes que eligen la opción de O Morrazo. Este arenal, situado en el centro urbano de Cangas es, según algunos turistas habituales, “una playa tranquila y de fácil acceso.”
Con relación a esto, Sergio Bravo, socorrista en varias playas de Marín y de Cangas resumió el verano como “tranquilo a pesar de la gran cantidad de gente”. “O Morrazo es una zona que siempre tiene éxito entre los turistas nacionales. Pocos sitios tienen la variedad de playas que tenemos aquí y eso decanta la balanza cuando un veraneante se dispone a elegir. Cangas este año le ha ganado la partida a Marín, cosa que no es habitual, pero ambos se encuentran en un nivel de ocupación muy elevado. Estos meses hubo pocas incidencias, la mayoría fueron cortes leves ocasionados por conchas o cristales que por desgracia siempre aparecen. También hemos sufrido un par de casos de vertidos en las aguas, pero fueron subsanados rápidamente” explica el socorrista cangués. Del mismo modo, explicó que la playa de Rodeira está “casi al 100%” frecuentada por turistas. “Los veraneantes cogen sus barcos en Vigo y se acercan hasta aquí. Atracan cerca de la orilla y pasan la tarde. Los que viven en Cangas optan por otras opciones como Areamilla o Canabal” afirmó.
A pesar de los buenos datos de visitantes, el gerente de uno de los chiringuitos más populares de la zona, que ha preferido mantenerse en el anonimato, aseguró que este ha sido el peor verano que recuerda en términos de clientela. “Yo veo pasar gente por delante del puesto, pero poca gente se sienta a tomar algo como hacían antes, desde el año pasado la situación es insostenible. Se está perdiendo la cultura del chiringuito, los que vienen suelen ser niños a comprarse un helado o una bolsa de gusanitos. Espero que la situación mejore por el bien del sector.” Del mismo modo ha asegurado que el año pasado fue “aún peor” y que este año “hubo mucha más gente de la esperada en las playas.”
Una de las opciones más populares para hospedarse en O Morrazo son los apartamentos de alquiler que a inicios del periodo estival desaparecen del mapa. En este sentido, la masiva afluencia de turistas ha provocado que también sean los hoteles de la comarca los que cuelgan el cartel de completo por primera vez desde año y medio. Según el Observatorio de Turismo de las Rías Baixas, O Morrazo superó a lo largo del mes de agosto el 80% de ocupación hotelera, una cifra inimaginable a principios de verano por las pesimistas previsiones con motivo de la quinta ola del coronavirus y las malas condiciones meteorológicas que hubo hasta finales de julio.
Hosteleros y vecinos de la zona advierten de que a pesar de que los datos turísticos “dan pie al optimismo” hay que tener en cuenta el “problema demográfico” que esto puede acarrear. Esto, sumado a la falta de espacio en playas y hostelería ha producido reacciones dispares en los residentes, trabajadores y turistas de la comarca.
Jose Luís, veraneante manchego que visita Moaña desde hace varias décadas, comentó este conflicto que se ha ido agravando con el paso de los años. “Nunca había visto tanta gente en O Morrazo como la que hubo en este mes de agosto, es una cantidad exagerada. Es misión imposible encontrar mesa en un bar a partir de las 8 de la tarde, y ya no hablamos de tener sitio en según que playas.” Del mismo modo, Jose Luís habla sobre la evolución turística de la comarca pontevedresa, ya que “llevo veraneando aquí casi 30 años. Cuando empecé a venir las playas y los pueblos no se llenaban ni un cuarto de lo que están ahora, se está masificando todo. No sé si es porque se hizo popular el sitio o porque la gente viaja más, pero la realidad es que hay más turistas que nunca y eso es por algo.”
Esto genera uno de los fenómenos más característicos de los destinos turísticos, la conocida como “población flotante”. Este concepto se refiere al conjunto de personas que, sin estar registradas en el censo, residen temporal o esporádicamente en un lugar. Las consecuencias de este proceso son dispares, ya que suelen otorgar riqueza al sector servicios aunque también acarrean problemas como la gestión de la basura o el tratamiento de las aguas residuales, temas que ya preocupan a los ayuntamientos de la contorna y a asociaciones ecologistas locales.
Por otra parte, Nuria Freire es una joven natural de Bueu que se mostró satisfecha ante “el movimiento” que se apreció durante el mes de agosto en toda la comarca morracense. “Sales a un bar a tomar algo y todo está lleno, cierto es que da un poco de pereza, pero para los ciudadanos es mucho mejor. Prefiero eso a ser un pueblo fantasma del que todo el mundo se va en vacaciones. Los que somos de aquí tenemos la suerte de poder quedarnos en nuestra casa y disfrutar de unos meses en los que no falta ni playa, ni ocio, ni relaciones sociales" explicó.
LA OPINIÓN EN LAS PLAYAS
“EL VERANEANTE NO SUELE TENER GRAVES INCIDENCIAS, LA GENTE ESTÁ DE VACACIONES Y QUIERE PASARLAS SIN NINGÚN TIPO DE LESIÓN O PROBLEMA.”
“SI QUE HAY MUCHO TURISMO, PERO ESTO LE DA VIDILLA AL PUEBLO. DESPUÉS DE LO QUE HEMOS VIVIDO ES NORMAL QUE LA GENTE QUIERA SALIR"
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