Betty León se jubila

La Universidad le dedica un laboratorio tras 32 años de docencia

La profesora de la Universidad de Vigo Betty León se jubila tras 32 años y sus compañeros del Departamento de Física Aplicada le brindaron el viernes un homenaje. Su labor ‘fue de vital importancia, porque es un pilar del nacimiento y crecimiento de la Universidad’, como explicó la vicerrectora de Investigación, Asunción Longo.

Publicado: 24 oct 2010 - 15:48 Actualizado: 10 feb 2014 - 12:36
Bety León con su marido José Outes y sus compañeros.
Bety León con su marido José Outes y sus compañeros.

Emocionada, la doctora no dejó de oir palabras de elogio de los que ya son su ‘segunda familia’, alabanzas que arrancaron con un vídeo de una de sus primeras conferencias allá por el año 1985. Atrás queda un currículo de más de 60 páginas, 450 actividades en los últimos 20 años y tres grupos de investigación a los que seguirá vinculada. ‘Habría que estudiar hacer un Estatuto de Profesores Jubilados como el que existe en la Universidad de A Coruña para regular la relación de estos grandes profesionales que se van’, pidií en su intervención José Peleteiro, director del Departamento de Física Aplicada. El momento máis emotivo fue la intervención de su compañero Mariano Pérez-Martínez y Pérez-Amor, primer director do Departamento de Física Aplicada y que, junto con Betty León, hizo que las investigaciones de la Universidad de Vigo en esta materia hayan tenido reconocimiento internacional. A través de un vídeo, el profesor ya xubilado alabó su energía positiva. Rodeada de compañeros con reconocimiento internacional en la Escola Técnica Superior de Enxeñería Industrial, la protagonista da xornada también tuvo que salir a la palestra a dar ‘la primera conferencia de su nueva vida’. Quiso aprovechar el momento para reivindicar una vez máis ‘una formación básica de calidad, porque las perspectivas del actual sistema educativo son malas. No sólo por dinero, sino por un problema grande de eficiencia en lo que hacemos y de organización. Falta espíritu de sacrificio y de esfuerzo en el trabajo en las nuevas generaciones’, explicó. El resto de sus palabras fueron de agradecimiento a sus compañeros de camino, a su familia y, en especial, a su marido, José Outes, presente en el homenaje, y a sus dos hijos. Ya tiene claro a que dedicará el tiempo libre: pintar, tocar el violín, cocinar, viajar y disfrutar de su nieto. ‘Ha sido un homenaje entrañable’, reconoció poco después de descubrir la placa del Laboratorio de Nuevos Materiales que ya lleva su nombre.

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