La bendición llega del Sahara: “Vigo es otro mundo para ellos”
Familias voluntarias para la acogida de saharauis destacan la calidez de los niños y el choque cultural que sufren a su llegada
La felicidad de un niño es igual en cualquier país. Al igual que el cariño de las familias, sean de dónde sean. En Vigo, niños saharauis han encontrado una segunda familia para pasar el verano, conocer otra cultura y formar conexiones duraderas durante años. Los novatos en este programa de acogida a niños del Sahara “Vacacións en paz” llegan con timidez, a veces desorientados y sin saber el idioma. Para ellos todo es nuevo y sufren un choque cultural importante, al que terminan adecuándose en pocos días. “Una vez que hablamos con sus padres por videollamada, se quedaron más tranquilos”, indicaron Juan Carlos y María José, familia acogedora de Habub y Yagub, dos niños que se han hecho buenos amigos en la convivencia. “Tienen mucha adrenalina. Vigo es otro mundo para ellos y eso les llena de energía”, aseguró María José. Su primera experiencia como familia acogida es muy positiva, y ya quieren que tanto Habub y Yagub pasen más veranos con ellos. Todos los que puedan. Los ven como una bendición.
Pablo y María también son padres novatos. Nadir, de 10 años, no habla ni español ni inglés y la conversación fluje a través del traductor de Google. La pareja tiene un hijo de tres años, y Nadir está respondiendo como un buen hermano mayor. “Duerme bien, se porta muy bien y mantiene sus horas de rezo”, dijo Pablo. Al no ser tan pequeño, su periodo de adaptación está siendo muy rápido, al igual que el cariño que van forjando mutualmente. “Queremos que él venga todos los veranos. Es su primera vez, pero es muy bonito crear esa familiaridad con el niño”, aseguró María.
Feli ya es toda una veterana en el programa “Vacacións en Paz”. Lleva ocho años acogiendo niños saharauis. Uno de ellos, ya con 20 años, se alistó recientemente en el Frente Polisario. Luego, acogió a su primo. Ahora, lleva cinco años con Cheiba, y será su último verano juntos. “Ayudar te da una satisfacción inmensa”, aseguró. Habla con ellos pese a la distancia y los hecha de menos, al crear un vínculo especial con cada uno. Para el próximo año, seguirá ayudando a darle una vida mejor a otro menor llegado del Sahara.
Ayer, el Concello recibió a niños y familia con gran alegría, para darle la bienvenida a la ciudad. El alcalde, Abel Caballero, indicó que Vigo siempre será su hogar y que nada de esto sería posible sin el trabajo de Maite Isla, presidenta de Sogaps (Solidaridad de Galicia con el Sahara), y de las familias acogedoras. “Tenéis un corazón inmenso y un valor infinito. Lo que hacéis transciende de la ciudad”, aseguró el regidor vigués.
El pasado día 6 de julio, hasta 280 niños aterrizaron en Peinador bajo el programa “Vacacións en Paz”, donde pasarán un par de meses en Galicia, un centenar de ellos en Vigo y su área. La gran mayoría de los pequeños tienen entre 8 y 12 años, excepto un jovencito de 5 años que viajó al contar con una grave enfermedad ósea. “Hicimos un llamamiento porque necesitábamos familias y conseguimos 15 en un momento”, aseguró Maite Isla. El objetivo principal de este programa que ya cumple 35 años es mostrar la solidaridad entre los pueblos de Vigo y el Sahara: “Somos la envidia de toda España y eso es gracias a las familias. Niños, sois el ejemplo de lo que es el pueblo sagrado”.
María José y Juan Carlos: “Llevábamos años pensando en ayudar y este año probamos; me gustaría verlos para el próximo verano”
Pablo y María: “Cada vez, Nadir se va soltando un poco más, el choque cultural que tuvo al principio fue muy grande”
Feli: “Empecé porque soy una persona que me gusta ayudar y ya llevo ocho años en el proyecto”
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