Avempo busca paliar los daños colaterales de la esclerosis múltiple

Un nuevo servicio ofrece atención especializada a usuarios que remiten un deterioro cognitivo derivado de la enfermedad

Tania Franco, con un usuario en una sesión del programa de Avempo.
Tania Franco, con un usuario en una sesión del programa de Avempo. | Atlántico

Sufrir de esclerosis múltiple puede derivar en un deterioro cognitivo grave. Por ello, Avempo comenzó este mes de marzo un nuevo programa para paliar los daños derivados de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los usuarios afectados. A través de ejercicios y consultas personalizadas, detectan las dificultades de pacientes a los que la fatiga les impide encontrar la palabra exacta en una conversación o seguir el hilo argumental. También actúan en casos de desorientación u olvido de tareas, lo que genera un estrés al usuario.

Tania Franco, encargada de neuropsicología de Avempo, señala que la fatiga que sufren, tanto física como cognitiva, deriva en una saturación de su mente. Eso provoca bloqueos y sensación de angustia para aquellos en el primer paso de su enfermedad y que todavía se encuentran en el mercado laboral. “Muchos confiesan que no son capaces de atender tres peticiones seguidas de sus jefes. Se alteran, se olvidan y pierden la información”, indica. Por tanto, tras observar ese patrón en muchos de los usuarios con esclerosis múltiple, decidieron comenzar con este programa de trabajo personalizado, porque “cada enfermedad presenta su variación”. A través de ejercicios de memoria y lenguaje, trabajan para que las secuelas de la enfermedad degenerativa no reviertan tanto en su vida, ya que erradicar esas dificultades es algo imposible. “La esclerosis múltiple va dejando cicatrices a medida que avanza la enfermedad. Una de ellas es la afectación cognitiva, porque en un día muy ajetreado para el paciente notamos que les cuesta mucho seguir el hilo de las conversaciones o, con la medicación, no duermen bien y eso perjudica a su día a día”, recalcó Tania. Actualmente, entre un 40% y un 60% de afectados de esclerosis múltiple experimentan distintos grados de deterioro cognitivo, sobre todo, en la velocidad de procesamiento de información.

Esa pérdida de la autonomía del usuario también provoca en algunos (no en todos) principios de depresión al ver que ya no pueden realizar las tareas con soltura ni pensar con lucidez durante el día. Además, va ligado en el ámbito laboral a una sensación de culpa al necesitar colaboración en sus labores rutinarias. Esa problemática, también tratada por Avempo en su servicio de psicología, influye en el avance tanto de la propia enfermedad como en el deterioro cognitivo. “Conocer que se tiene esclerosis múltiple es un giro drástico. Esos usuarios tienen que vivir un duelo y el estado anímico puede dejar secuelas”, asevera.

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