Un avance esperanzador para varios tipos de cáncer

Universidad

María Mayán, investigadora de la UVigo, recibió el premio Zendal, que significa la primera gran inyección de capital para un nuevo tratamiento dirigido a dañar las células tumorales

María Mayán sostiene el premio Zendal tras recogerlo en la gala de entrega.
María Mayán sostiene el premio Zendal tras recogerlo en la gala de entrega. | J.V. Landín

María Mayán recogió esta semana uno de los premios internacionales que entrega Zendal, en concreto el relacionado con la salud humana, por un proyecto desarrollado por el grupo CellCOM de la Universidad de Vigo para luchar contra el cáncer de mama triple negativo que, como avanza esta investigadora, tiene potencial para aumentar la eficacia de tratamientos contra otros tipos de cáncer.

“Es un reconocimiento importante porque es un premio internacional al que se han presentado más de 100 proyectos muy competitivos y han seleccionado el nuestro”, celebra Mayán en declaraciones a este periódico, quien también insiste en que es un premio al colectivo que trabaja incansablemente en el laboratorio del grupo CellCOM: “Es para el equipo que está ahora y para el que estuvo, todo el mundo ha contribuido de alguna forma y nos ha hecho muchísima ilusión”.

María Mayán comenta que en las últimas décadas se ha avanzado “muchísimo” en terapias para luchar contra el cáncer hasta el punto de que “hay pacientes metastásicos que ahora están libres de cáncer”, pero que todavía quedan muchos retos por delante, como la resistencia que adquieren las células tumorales a los tratamientos: “Tienen una capacidad de adaptación que hace que parte de la población se vuelva resistente”. Así, ante el desconocimiento de estos mecanismos de resistencia, el grupo CellCOM comenzó a investigar la posibilidad de buscar ‘dianas’ terapéuticas que permitan entender mejor y ‘traspasar’ dichas resistencias.

El cáncer de mama triple negativo –uno de los más agresivos y sin tratamiento conocido– era el candidato ideal, ya que “no tiene ningún marcador al que se pueda dirigir el tratamiento”, apunta Mayán. La ‘diana’ terapéutica del grupo CellCOM está diseñada para que interfiera directamente con la capacidad de regeneración del ADN de la célula tumoral, por lo que acumula daño hasta la muerte celular.

“Hemos visto ensayos in vitro en los que evitamos la resistencia”, apunta la investigadora, que añade que “estamos con los ensayos preclínicos y esto es lo que nos ha financiado el premio, pero necesitaremos más para cumplir todos los requisitos para iniciar los ensayos clínicos”.

El equipo ha comprobado que esta tecnología también podría aplicarse en otros tipos de cáncer como el melanoma, el de páncreas o el de ovario y Mayán subraya que “nuestra diana terapéutica parece que aumenta la actividad de las células del sistema inmune, por lo que también podría ayudarnos a aumentar la eficacia de inmunoterapias”.

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