La ausencia de cruceros redujo los residuos en el puerto de Vigo

El servicio de la Autoridad Portuaria para la recogida de la basura generada por los grandes buques registró un 11% menos de desechos a lo largo del último año

La enbarcación “Pelican” de la empresa Segem se encarga de limpiar la lámina de agua en el puerto.
La enbarcación “Pelican” de la empresa Segem se encarga de limpiar la lámina de agua en el puerto.

El puerto de Vigo ha mantenido su actividad en todo momento desde la llegada de la pandemia siendo incluso el que más creció durante el último año en España. A pesar de todo, la cantidad de residuos de los grandes buques recogidos por la Autoridad Portuaria se ha reducido hasta en 11,6% durante el año 2020, principalmente ante la anulación de la temporada de cruceros.

Estas embarcaciones que acostumbraban a hacer escala Vigo de forma constante a lo largo del año hacían grandes entregas de desechos. “Los cruceros son como pequeñas ciudades flotantes y tienen sus propios sistemas de gestión ambiental que funcionan muy bien, desde este punto de vista funcionan muy bien pero siempre nos hacen grandes entregas de desechos”, asegura Carlos Botana, jefe del departamento de sostenibilidad del Puerto. “La mayor dificultad que nos causaban es que como ellos pagan por el tamaño del buque, nos generan más gastos de gestión al generar más basura que otros barcos de tamaños similares”, indica.

La Autoridad Portuaria cuenta con varios servicios para recoger los residuos producidos por las embarcaciones y garantizar que no terminan en la Ría. El servicio para los grandes buques cumple el convenio internacional Marpol para prevenir la contaminación en el medio marino y recogió durante el último año 16.987,98 metros cúbicos de desechos, la mayor parte de ellos residuos oleosos seguidos de las basuras sólidas. Una cifra considerablemente inferior a los 19.225,94 metros cúbicos registrados en 2019.

La gestión de los residuos resulta más sencilla para las pequeñas embarcaciones pesqueras, ya que como aseguran desde la cofradía San Francisco de Vigo, los barcos de la pesca de bajura se limitan a entregar la basura generada durante cada jornada de trabajo, una cantidad muy inferior a la de los grandes buques. En este sentido, el Puerto cuenta con un punto verde situado en la dársena 4 para que estos barcos puedan depositar en contenedores sus residuos. Durante el último año se recogieron 73,2 metros cúbicos de desechos, principalmente aceite y envases, cuatro menos que el año anterior. Además, el Puerto también cuenta con un servicio especializado en la limpieza de residuos sólidos en la superficie del agua mediante la embarcación “Pelican” de la empresa Segem, con una proa formada por dos pinzas que recuerdan al pico de los pelícanos con las que es capaz de recoger y aspirar todo tipo de elementos flotantes sin manipularlos. La embarcación también dispone de un cañón de agua y un sistema de oxigenación para actuar en caso de vertidos. Durante el último año trabajó casi 1.600 horas y recogió 200 metros cúbicos de residuos.

“A día de hoy ya no se producen vertidos intencionados a la Ría”

El Puerto de Vigo creó su departamento de Sostenibilidad hace ya 18 años. Según Carlos Botana, en aquellos momentos “el agua tenía una calidad mala, sin embargo con el tiempo hemos visto un cambio de conciencia, se está conseguiendo una gran mejora y ahora mismo los análisis que hace la Xunta muestran que tenemos unas aguas en estado óptimo”.

Botana destaca que a día de hoy ya no se producen vertidos intencionados al mar en Vigo y las incidencias que se producen cada año siempre se deben a pequeños accidentes o fallos en el suministro. “Nos enorgullecemos de eso, tenemos un buen sistema de identifiación y de notificación de las incidencias, detectamos más del 90% de los causantes de cualquier vertido y siempre se les sanciona, esa pronta detección ha creado más conciencia”.

Desde la Cooperativa de Armadores de Vigo señalan que “los máximos interesados en que el mar esté en perfecto estado y evitar los vertidos son los pescadores, al igual que un agricultor no tiraría su basura en el campo que cultiva, la pesca sostenible cada vez es más importante y por eso los stocks están cada vez más en el rendimiento máximo sostenible”, asegura su gerente, Edelmiro Ulloa.

A día de hoy los grandes barcos de pesca disponen de sus propios sistemas para gestionar los residuos. Muchos de ellos cuentan con compactadoras para comprimir la basura y reducir el espacio que ocupa en su interior mientras que algunos llegan incluso a disponer de incineradoras para deshacerse de productos como el papel. Una vez regresan a tierra estos residuos se venden a las empresas de reciclado.

“Nuestro trabajo tiene componente ambiental pero también económico, si consigues darle otra vida útil a los residuos se abaratan los costes. Se reciclan sobre todo las redes, los productos de madera o incluso poliespan, mientras que lo más complicado de reciclar es el plástico. Además, trabajamos con centros tecnológicos para buscar nuevas formas de darle vida útil a los residuos”, asegura.

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