Una asociación de Vigo, contra el mito ‘50 Sombras de Grey’
Domus Galicia, la primera entidad registrada en la comunidad gallega de prácticas eróticas BDSM, con sede en la ciudad, cuenta con 400 socios, entre fijos y transeúntes
Con cerca de 400 socios, la mayoría transeúntes, la primera asociación de prácticas eróticas BDSM (Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión, Sadismo y Masoquismo) de Galicia, con sede en Vigo, cumplirá en 2024 siete años como entidad registrada. Su presidente, Carlos Dom, asegura que no se trata de una práctica sexual sino “una cultura” y lamenta “el estigma que hay por culpa de la pornografía o libros como Cincuenta Sombras de Grey”.
Con rotundidad, señala “estamos totalmente en contra del estereotipo de persona con traumas o problemas en la infancia, no es cierto”.
Los fundadores de la asociación se conocieron hace quince años cuando “hacíamos cafés por Galicia, dando charlas y explicando a la gente lo que era el BDSM, después decidimos que tendríamos que tener un local propio y así comenzó la aventura para crear la asociación”.
No fue nada fácil registrarse. “En la Xunta nos dijeron que teníamos que demostrar que lo que hacíamos no era delito, así que se dio aviso a la Fiscalía y tuvimos que declarar ante la unidad de delitos contra la mujer de la Policía, finalmente tras escucharnos hicieron un informe positivo y pudimos constituirnos como asociación”.
El objetivo es tener un lugar “donde decirle a la gente que le gusta el BDSM que no está sola y que no está enferma y que se puede practicar de forma segura y bajo un código de conducta supervisado y muy vigilado, aquí quien viene hace solo lo que quiere hacer “. Todo está consensuado, “y se aprende a poder hacer cosas que nos satisfacen y que son perfectamente normales".
Cree que el desconocimiento hace que el que se sienta placer con la humillación, sumisión o dominación esté todavía fuera del “mundo vainilla” que es como llaman a las relaciones convencionales, pero añade que “el problema lo tiene la sociedad, no nosotros”. De hecho, para Dom, “hay mucha gente que todavía no ha salido del armario, en este ámbito España y sobre todo Galicia van muy atrás”. La asociación se muestra como un lugar de encuentro, “es nuestra casa”.
Noche de tortura, bricosado o fiestas de Fin de Año y Reyes
Domus Galicia ofrece un amplio abanico de actividades a los socios. Entre ellos, talleres muy diferentes, sobre ataduras eróticas, iniciación al flogger (azote), a la cera, al bondage, noche de torturas… También se muestran trabajos de bricosado y se hacen charlas y eventos. La asociación está abierta a cualquier persona que quiera participar. Solo hay que reservar mediante teléfono en la web para este tipo de eventos, como las fiestas habituales y para las que hay una limitación máxima de 30 personas. Con motivo de la Navidad, el local acogió su Fin Año, “que se hizo en diciembre y en la que tomamos en lugar de uvas, Lacasitos”, explica Carlos, y ahora se preparan para la de Reyes. Será el próximo día 5 desde las 23 horas y “si te portaste mal los Reyes te darán tu regalo”, anuncia el evento.
El presidente hace hincapié en que “hay muchas prácticas que el mundo vainilla ha adaptado, pero que se hacen de forma casera y puede que no sean seguras, aquí se aprende para que el usuario no sufra daño alguno”. Así, afirma que en siete años solo tuvieron una emergencia y fue por una bajada de tensión.
Entre los socios eventuales o asiduos se encuentran personas desde los 18 años a los 65 y “tanto hombres como mujeres”, afirma, mientras incide en que “está bastante repartido aunque casi son más las mujeres dóminas que sumisas". El local cuenta con utensilios y aparatos que los usuarios pueden utilizar de forma libre y consensuada. “Esto no tiene nada que ver con la violencia, al contrario, el respeto es máximo".
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