El ocio nocturno abrirá hasta las 3 y con mascarilla obligatoria para bailar

El aforo estará limitado al 50%, las condiciones se revisarán cada 15 días y los locales deberán controlar el CO2

La discoteca viguesa Tokyo vivió su primera noche abierta después de un año sin actividad en la prueba piloto organizada por la Xunta.
La discoteca viguesa Tokyo vivió su primera noche abierta después de un año sin actividad en la prueba piloto organizada por la Xunta.

El sector del ocio nocturno podrá volver a funcionar en Galicia once meses después de que Gobierno y comunidades autónomas acordaran unánimemente el cierre del mismo tras un mes de funcionamiento con las medidas de seguridad anticovid. Discotecas y pubs podrán abrir a partir del 1 de julio hasta las 3 de la mañana y con el 50% de ocupación, aunque a medidados de mes Sanidade evaluará los resultados de la reapertura para contemplar la posibilidad de aumentar tanto horarios como niveles de ocupación.

Así lo acordaron ayer el vicepresidente de la Xunta Alfonso Rueda y el conselleiro de Sanidad Julio García Comesaña en una reunión con representantes del sector que abordó el protocolo de reapertura, que podrá hacerse efectivo en los ayutamientos con un nivel epidemiológico medio-bajo o inferior, que son mayoría en la comunidad y entre los que está Vigo.

En el encuentro, miembros del Gobierno autonómico y representantes valoraron positivamente las pruebas piloto del pasado día 12, que en la ciudad se realizaron en la discoteca Tokyo. Esto propició la decisión de reabrir uno de los sectores que más tiempo permaneció sin actividad a causa de la pandemia y las medidas acordadas se revisarán cada 15 días evaluando los resultados para “no dar marcha atrás”.

Así, el protocolo que condiciona la reapertura del ocio nocturno es muy similar al aprobado en julio de 2020. Los locales podrán abrir hasta las 3 de la mañana con un 50% de aforo en el interior y 100% en terraza. Los clientes deberán registrarse y usar mascarilla en todo momento salvo a la hora de consumir. Pueden hacer uso de las pistas de baile siempre que se mantenga el metro y medio de distancia interpersonal. Uno de los ‘triunfos’ del sector en esta negociación, como indica Carlos Rodríguez, presidente de Apemer (Asociación Provincial de Establecimientos Musicales y Espectáculos Reglados), fue la posibilidad de que se puedan usar las barras para pedir consumiciones.

Además, como en el resto de establecimientos hosteleros, será obligatorio que los locales controlen el CO2 con medidores. En el caso de este sector, el límite máximo permitido se fijó en 1.000 partículas por minuto, pues en el resto se fijó en 800. Finalmente, no hará falta una prueba PCR negativa para entrar.

Tras la reunión, el vicepresidente Rueda apeló a la responsabilidad: “Sin ‘sentidiño' no hay desescalada”.

El sector del ocio nocturno vigués acoge estas medidas con optimismo pero manteniendo el escepticismo tras casi un año de inactividad: “Los protocolos son básicamente los mismos que el año pasado”, indica Carlos Rodríguez, que a la vez se alegra de que se “haga justicia” al permitirles abrir. “Era un sinsentido que se pudiera estar 40 minutos en un restaurante sin mascarilla mientras nosotros continuábamos cerrados”, señala el presidente de Apemer, que confiesa que “esperábamos un poco más de aforo y horarios más ampliados” por parte de la Xunta.

“En principio, no creemos que abran más del 30% de los locales vigueses”

En el sector del ocio nocturno vigués todavía impera un alto sentido de la prudencia a pesar de la euforia del anuncio de la reapertura. “No queremos provocar que nuestra apertura haga que se nos vuelva a señalar como la causa de los rebrotes, queremos ser prudentes”, avisa Carlos Rodríguez, presidente de Apemer. “Con estas medidas no abrimos más del 30%”, explica tras un sondeo inicial entre los asociados. Una de las grandes motivaciones para no hacerlo es el miedo a que ocurra algo similar al año pasado, sobre todo viendo el paso atrás dado por Cantabria ayer. “Hicimos grandes inversiones para adaptarnos y nos obligaron a cerrar a las pocas semanas”, señala Rodríguez, que también expresa que muchos dueños de locales esperarán a los primeros 15 días, cuando se realice la primera evaluación por parte de la Xunta, esperando que entonces se reduzcan las restricciones.

“Es ridículo que nos digan que tenemos el 50% en el interior cuando nosotros contemplamos los aforos de pie. Tenemos que meter mesas y sillas y, de alguna manera, controlar que la gente guarde la distancia de metro y medio al bailar". Todo eso, sentencia, “mientras en días como ayer –por la noche de San Juan– había botellones en el centro. En muchos sitios no se controla y a nosotros se nos intensifican los protocolos”.

Carlos Rodríguez lamenta que “la incidencia del virus sólo afecta al sector de la hostelería, es un desequilibrio muy grande”. Además, indica que “las ayudas siguen sin aparecer, los planes que han sacado hacen que nuestro sector no pueda optar a ellas porque sólo son para reconocimiento de deuda en un período en el que nosotros estábamos cerrados”.

Contenido patrocinado

stats