El porriñés asesinado en México había sido padre hace dos meses

SUCESOS

Sergio Fernández, de 39 años, recibió dos disparos cuando intentaron robarle el coche a la salida de su gimnasio. Emprendedor, culturista y muy conocido en O Porriño, que decretó luto oficial

Publicado: 26 ene 2022 - 23:18 Actualizado: 27 ene 2022 - 12:29
Sergio será recordado en O Porriño como un gran devoto del Cristo de la Agonía, como muestra la imagen.
Sergio será recordado en O Porriño como un gran devoto del Cristo de la Agonía, como muestra la imagen.

La tarde noche del martes, Sergio Fernández, de 39 años, salía del gimnasio que regentaba, ‘Popeyes Gym’, ubicado en la calle Palmas esquina con Nísperos, en la Colonia Las Huertas de la localidad mexicana de Naucalpan (una de las más inseguros del país), cuando dos individuos a bordo de una moto le interceptaron con la intención de robarle el coche. Al resistirse, los atracadores le descerrajaron dos tiros a bocajarro en la cara que le causaron la muerte instantánea. Los dos sujetos se dieron a la fuga dejando en el asfalto tendido el cuerpo sin vida de este vecino de O Porriño, que se había trasladado a vivir a México, desde donde había conseguido ser un referente como culturista y entrenador de fitness con miles de seguidores en redes.

Casado con una mexicana y padre de un niños de dos meses (los cumplió el mismo día en que asesinaron a su padre), Sergio Fernández era una persona muy querida tanto en México como en O Porriño, donde la noticia de su crimen ha causado gran consternación y un hondo dolor en su familia y entre sus numerosos amigos con los que no había perdido el contacto a pesar de la distancia. Sergio tenía raíces en su tierra y era de los que siempre volvía al nido familiar para visitar a sus padres -ya mayores-, que residen en O Porriño. Y lo hacía a menudo. Tampoco faltaba en Semana Santa para seguir manteniendo la tradición de llevar a hombros la Cruz del Cristo de la Agonía -del que era muy devoto-, en la procesión de Viernes Santo. Lo hacía todos los años hasta 2020 porque en 2021 se suspendió por el covid y Sergo no viajó a O Porriño.

Las banderas de la Casa Consistorial porriñesa ondean a media asta con pendones negros. Ayer, antes de la celebración del pleno, se guardó un minuto de silencio en memoria de este vecino tan querido, amigo de sus amigos. El alcalde, Alejandro Lorenzo, ayer en declaraciones a este diario, lamentaba el fallecimiento de Sergio al que conocía bien. “Era una persona muy significada por su vinculación con O Porriño, donde nació, y por su fe al Cristo de la Agonía, era muy fornido y siempre portaba una pesada Cruz a hombros durante todo el recorrido de la procesión".

DE UN PUB EN PORRIÑO A SU GIMNASIO EN MÉXICO

Sergio era un emprendedor que tras regentar varios años un conocido pub en Porriño buscó otros caminos en Valencia, Finlandia, Dubai y finalmente en México. Porriñés de cuna, destacó en el mundo del culturismo donde acumuló un destacado palmarés. Inició su andadura deportiva en el gimnasio Córpore de Porriño y terminó centrando su carrera deportiva como ‘coach’ (entrenador personal), profesión que ejercía en México donde fundó su gimnasio Popeyes Gym.

La sentida carta de despedida de su mujer en redes

Sergio Fernández también conocido en el mundo del deporte como ‘Rider Horse’ (caballo de carreras) era muy activo en redes sociales donde tenía una legión de seguidores. Más de 260.000 solo en Facebook, cifra que multiplicaba en Youtube.

A las pocas horas de ser asesinado en México, cuando salía de dar clases en su gimnasio, su mujer le dedicaba una carta llena de sentimiento y dolor, en la que le dedicaba todo su amor. “Quien diría que sería nuestro último día familiar, la última vez que viste la cara de Nick David” (su bebé de 2 meses cumplidos el día que asesinaron a su padre). Una carta en la que dice sentirse feliz “por haber sido la mujer que te dio el último beso, abrazo, caricia, el último te amo”, dando las gracias “por estar siempre pendiente de nosotros”. Por eso, y más “siempre te amaré”.

Mientras, al otro lado del mundo, en O Porriño, los padres de Sergio destrozados, lloran a su único hijo. Un joven emprendedor de 39 años, muy amigo de sus amigos “al que recordaré siempre”, comentaba a este diario una amiga personal, lamentando su trágica muerte. Sergio era muy corpulento y confiaba en su fuerza “se resistió, les plantó cara a los atracadores y pasó lo que pasó”, señala. Y es que la colonia de las Huertas, donde Sergio tenía el gimnasio, es una zona de las más conflictivas de la ciudad de Naucalpan Edomexy, donde cada día se registran atracos y asesinatos que, en su mayoría, nunca se esclarecen. También para el alcalde Lorenzo, como amigo de Sergio, fue muy triste enterarse del asesinato de Sergio “una gran pérdida”. Por el momento, no está confirmado si los restos mortales de Sergio Fernández serán trasladados a su ciudad natal, O Porriño, o por el contrario, se quedarán en México .

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