Nueve artistas vigueses en la sombra

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Castrelos trabaja en la recuperación de Benigno Pereira Borrajo, junto a la documentación de Avendaño, Ramón Buch, Camilo Nogueira, Verísimo González, Manuel Martí, Ribas Montenegro, Carlos Sobrino y Vidales Espinosa

ana baena. ViGO
Publicado: 02 dic 2018 - 02:13 Actualizado: 03 dic 2018 - 02:25
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Hablar de pintura en Vigo es hablar de los renovadores (Os Novos) en la primera mitad del siglo XX o del grupo Atlántica, en los ochenta. Para los historiadores del arte, una burguesía poderosa y un ambiente “libertario” atrajeron a Colmeiro, Lugrís o Laxeiro, entre otros. Algo similar sucedió en la década de la Movida con Patiño, Matamoros o Menchu Lamas. Pero la base del arte contemporáneo en Vigo se remonta más atrás, a pintores anteriores a la Guerra Civil, nacidos o residentes en la ciudad. En Castrelos se conserva obra de nueve de estos autores, que con mayor o menor fortuna pasaron a la historia colectiva.

Una trayectoria que investiga el museo es la de Benigno Pereira Borrajo (1874/1961), discípulo de Sorolla, considerado de los mejores pintores nacidos en la ciudad. En la exposición “Catálogo 1937”, actualmente en la Pinacoteca se muestra “O Berbés”, una de las tres piezas que conserva Castrelos. Fue comprada por Irene Ceballos e incorporada al legado de su marido (Policarpo Sanz). Las otras son “Aldeá” y “Retrato do infante Alfonso XIII”, esta última posiblemente cedida por el propia autor en contrapartida a la bolsa municipal para estudiar en Madrid. En la colección Afundación también conservan una pintura suya, “Dos hermanas” (1904).

Los últimos hallazgos sobre el artista realizados por el museo lo sitúan como pintor de frescos en los techos altos del Hotel Moderno, cuando éste fue adquirido por Cesáreo González.

Serafín Avendaño (1838/1916), quien da nombre a una calle en la ciudad, es el principal representante vigués del impresionismo romántico. En Castrelos se custodia tan solo un paisaje de 1895 que se suma a los cuatro de Afundación, uno de ellos en la actual muestra, “Latexos”. La novedad en el enfoque de este personaje es analizarlo junto al hermano, Teodomiro, también pintor y prácticamente desconocido. En Vigo solo tiene obra en Afundación, que conserva dos pinturas. Al igual que Serafín su temática era el paisaje, reproduciendo vistas de la Ría.

Entre los nombres conocidos, pero apenas vinculados con Vigo están Carlos Sobrino (1885/1978) y Ribas Montenegro (1890/1952). El primero, pontevedrés, se afincó en la ciudad en 1920 como profesor de dibujo. Es una de las figuras clave del realismo folklórico. Su tríptico marinero de grandes dimesión es la herramienta de “Latexos”, en Afundación, para reconocer los objetos etnográficos que aparecen en la imagen. En los almacenes de Castrelos hay tres piezas de Sobrino: dos acuarelas (“Casa con Blasón” y “Crucero”) y un óleo, realizado en Amberes. En cuanto al segundo artista, Ribas Montenegro, aunque nacido en Bouzas, hizo su carrera en Madrid. Fue publicista y responsable de campañas como la de las perfumerías Gal (1916). Mientras en Afundación disponen de una colección de cinco ilustraciones de Ribas, Castrelos conserva una pequeña acuarela costumbrista, “Redes”, de 1942.

En la puesta en valor de los fondos de Castrelos, el museo recuperó figuras anteriores a los años 30 de las que apenas se tienen datos. Verísimo González (1858/1883) y Manuel Martí (1819/1873) son dos ejemplos, los primeros pintores vigueses que se conocen De Verísimo, fallecido a los 24 años, se rescató un óleo, “Cabeza masculina”, sin fuentes documentales, los técnicos atribuyen su adquisición a Irisarri. Se sabe que fue discípulo de Damaso Garrote y que participó en la publicación satírica “Pero-grullo”. En cuanto a Martí, tan solo se localizaron dos retratos a lápiz, de un hombre y una mujer, firmados en 1846 y comprados en los años 80. En su faceta musical, Manuel Martí alcanzó un gran reconocimiento principalmente en los países de la lusofonía, Portugal y Brasil.

Maximiliano Vidales Espinosa (1881/1963) y Ramón Buch (1842/1894) contaron en vida con un reconocimiento profesional que quedó en el olvido. Las hermanas Vidal Espinosa hicieron donaciones de obra al museo, pinturas entre las que se encuentra “Francisquiño santeiro” (1934), actualmente expuesto en la Pinacoteca en “Catálogo 1937”. El segundo, Buch, fue un cotizado retratista, autor del óleo de Casto Méndez Núñez, propiedad de la colección municipal y restaurado recientemente.

Cierra la lista de artistas vigueses anteriores a la guerra Camilo Nogueira (1904/1982). Natural de O Calvario, su caso es diferente, ya que aún hoy su obra es reconocida por el gran público, debido en parte a su labor durante el mandato de Portanet, adornando los principales parques de la ciudad con figuras de animales. Padre del también Camilo Nogueira, político nacionalista, en el museo de Castrelos firma tres tallas de madera: “Natureza” (1946), “Mundo” (1946) y “Renovos” (1951).

La mayoría de estos pioneros locales tienen un punto en común, la Escuela de Artes y Oficios, fundada en 1885, por la que pasaron como alumnos o como docentes.

Son fondos y personajes salidos a la luz durante la preparación de “Catálogos 1937” y centran ahora los esfuerzos del museo de Castrelos tanto en documentación como en difusión. El primer paso será concretar una posible monográfica sobre Pereira Borrajo.

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