Area López: "La experimentación e improvisación son claves en mi labor creativa"
La viguesa Area López Pino acaba de presentar su documental “Aurora”, la vida de una de las últimas abuelas “medievales” de Galicia, que comenzó a rodar en 2007 y terminó en 2022
La viguesa Area López acaba de presentar su primer trabajo, “Aurora”, un documental que rescata la filosofía vital de una de las últimas abuelas “medievales’” gallegas de nuestros días. Un trabajo que comenzó en 2007 cuando comenzó a grabar a Aurora, una anciana vecina de sus padres. en un pueblo de As Neves. Desde ese año no dejó de grabarlo hasta 2022, recopilando imágenes en un trabajo en el que la cámara fue registrando la relación de la protagonista con la naturaleza y el entorno social.
-¿Cómo llegó al mundo del audiovisual?
-Fue a raíz de una asignatura de libre elección en la Universidad. Allí descubrí por primera vez otra forma de hacer cine, más asequible, autosuficiente, más libre, que mostraba con el trabajo de diferentes artistas la posibilidad de hacer arte audiovisual con tus propios medios.
-¿Cuál ha sido su motivación?
-Creo que la misma que la de cualquier persona que parte de la propia necesidad de expresarse sea cual fuere el medio y el fin. Al final la creación en sí es una necesidad del ser para adaptarse a su espacio y tiempo. Necesitamos del arte en sus múltiples y variadas manifestaciones, de forma casi visceral, para entendernos entre nosotros y entender el mundo (o al menos intentarlo); para conectar y compartir, para salvarnos y sobrellevar esta inmensidad inefable de la propia existencia, tan cruel y bella a la vez. Creo que al final es una búsqueda de continuas respuestas a esta vida, que a veces con el mero hecho de contemplar y captar lo contemplado, te sirve para alcanzar durante un tiempo indeterminado algo de paz.
-¿Cuál es la filosofía de trabajo?
-A nivel creativo y libre, es ese modo ideal de conocimiento desde fuera del yo, cuando una logra, aún no se la clave, desechar las emociones o separarse objetivamente de los mil discursos que te entorpecen a nivel mental, aquellos adoptados creados por ti y los que no lo son, los juicios, las emociones que hacen que no sea un trabajo sincero, puro, libre de expectativas o valoraciones externas. A veces se produce un click, como cuando ves una imagen, lees una poesía que te lleva a un no lugar y conecta con algo esencial de ti. Es reconfortante. Como decía antes, hace que exista una conexión, un entendimiento sensorial con el estar y ser aquí y ahora que paradójicamente hace que sea atemporal.
-¿Valores por los que destaca su creatividad?
-Me resulta un poco difícil contestar a esta pregunta. Creo que la sinceridad con uno mismo es lo que crea todo lo demás y no es cosa baladí. Analizando lo que he hecho hasta ahora, a grandes rasgos pienso que tiene un sesgo político sin quererlo, una cierta mirada crítica ante la realidad, en algunos casos más claros que en otros, pero incluso en las piezas que aparentemente se basan en la estética y goce de la observación, en la belleza, hay presente ya una política ante la vida. La improvisación y la experimentación siempre han jugado un papel importante en mi labor creativa. Creo que es lo que más conecta con lo auténtico, con la intuición, con lo verdadero. Creo que es un valor importante en todo y en cualquier disciplina.
-¿Hablemos del momento actual de su trabajo?
-Ahora mismo está pendiente de estreno, en fase de distribución por Yaq Distribución, un largometraje documental que lleva por título “Aurora” producido por Gaita Filmes. Es un trabajo muy personal y especial por cómo fue el proceso, la relación con la protagonista y el tiempo que invertí en él, partiendo de la idea de empezar a grabar sin la intención de que algún día tomaría la forma de un documental gracias a Antonio Durán “Morris” que me animó a que no quedara en un cajón olvidado. Las primeras imágenes fueron tomadas en 2007 y las últimas en 2022. Más de doce años de grabaciones con distintas cámaras que iba teniendo a lo largo de los años, desde una mini Dv a una DSLR o Super8. “Aurora” es “un retrato” como ella misma dice en varios momentos del film, un retrato personal de la vida de una mujer de edad avanzada del rural gallego, de una parroquia de As Neves, Taboexa. Retrato personal pero también colectivo, que representa un modo de vida que está en extinción, que muchos de nosotros tenemos constancia pero que poco falta para que generaciones futuras y presentes, la desconozcan por completo. “Aurora” es otra manera de relacionarse con el mundo, con la naturaleza, con los animales, con el propio tiempo marcado únicamente por el día y la noche, sin otra medida temporal…Es sabiduría.. pero también relegada a ser margen, sin embargo, raíz de nuestra supervivencia. Raro ejemplo de vida en pleno siglo XXI, testimonio a su vez de todo un siglo.
-¿Qué ha supuesto “Aurora”?
-Muchas emociones y descubrimientos. Ante todo porque también es una historia de amistad verdadera y de aprendizaje como toda relación personal. Eso quizás es lo que hace curiosa la película, porque la cámara parece que juega a ser un tercer personaje que registra sin tapujos ni filtros y de forma auténtica esa relación que se va consolidando con el tiempo, con el grado de intimidad mayor que ello conlleva. También la mirada y el modo de grabación se va transformando de forma casi orgánica al realizarlo durante tanto tiempo.
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