Aportación viguesa a la nueva exposición de Maruja Mallo
La galería Montenegro cedió las tres obras de la artista que tiene en sus fondos y cinco más, adquiridas por clientes, para la retrospectiva promovida por Centro Botín y el Reina Sofía
Una ambiciosa retrospectiva sobre Maruja Mallo se inauguró ayer en Santander, promovida desde el Centro Botín y el Reina Sofía, y comisariada por Patricia Molins. Reúne más de 80 obras de la artista que cuenta con aportación viguesa a través de la galería Montenegro. Así, aportó tres cuadros que custodia en sus fondos y que no están a la venta, además de otras piezas que fueron vendidas a cinco coleccionistas vigueses. Entre ellas “Naturaleza viva XIII” (1943); “Atletas” (1954), “Playa y uvas” (1947) o “Arquitectura animal” (1933). “Es un honor colaborar con estas dos instituciones; creemos firmemente en la importancia de compartir el arte con el público y fomentar el diálogo en torno a estas obras”, afirma el galerista vigués.
“Esta exposición supone un reconocimiento a la figura de la artista, algo que hacía falta y estuvo tremendamente olvidada, cuando en los 90, incluso el 2000, su hermano, el escultor Cristino Mallo estaba muy demando, ella estaba totalmente desaparecida”. Maruja Mallo (Ana María Gómez González) nació en Viveiro el 5 de enero de 1902 y falleció en Madrid e 6 de febrero de 1995, con familiares en Vigo, llegó a vivir en esta ciudad.
La muestra que se inauguró ayer permanecerá en el Centro Botín de Santander hasta el 14 de septiembre. Luego pasará al museo nacional- centro de arte Reina Sofía, en Madrid, donde permanecerá del 7 de octubre al 16 de marzo. “Se ha hecho un esfuerzo enorme para reunir tanta obra, que no es fácil, creo que es una oportunidad perdida no hacerla itinerar a París o Londres, debieran darle un carácter internacional”.
Para Víctor Montenegro, Maruja Mallo actualmente es la máxima representante de la plástica gallega. “Existe una demanda enorme de sus cuadros, el surrealismo está de moda y el ser mujer aumenta su interés. Tengo entre diez y doce pedidos de esta artista, pero no hay obra en el mercado o al menos con total garantía, que no sea dudosa”. Recomienda que antes de adquirir una pieza se compruebe que esté certificada y publicada en el catálogo universal del museo Reina Sofía. “Tardaron en recoger toda su producción unos 20 años que incluye los archivos personales facilitados por el heredero; nosotros colaboramos con los doce cuadros que pasaron por la galería”. El Museo de Pontevedra fue uno de los que más participan.
Montenegro no descarta hacer una muestra en su sala con las obras que salieron de Vigo, aunque recuerda que la suya es una galería comercial y que estos cuadros no están a la venta. “En 2027 celebraremos el 40 aniversario de la galería y me gustaría preparar una recopilación expositiva reuniendo las grandes obras que pasaron por aquí a lo largo de estos años”.
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