Los padres de Vigo urgen a la Xunta a cambiar el mapa de centros escolares por 'obsoleto'

EDUCACIÓN

Familias de Vigo urgen que se cambie la zonificación de la ciudad, que tiene más de treinta años y “asfixia” a centros de primaria. No tienen respuesta de la Xunta desde 2020

Imagen de archivo de alumnos de primaria entrando a clase en un colegio de Vigo.
Imagen de archivo de alumnos de primaria entrando a clase en un colegio de Vigo.

El mapa escolar de Vigo tiene más de treinta años y su actual distribución no se corresponde con las necesidades de las familias. Esta fue la queja que se planteó en 2016 cuando los centros de secundaria de la zona de Navia no fueron capaces de dar cabida a los alumnos de sus centros adscritos y que abrió un debate para modificarlo que, después de seis años y de una propuesta de la Xunta que fue rechazada, continúa en el mismo punto, creando problemas cada año que llega el período de matriculación.

Las últimas noticias que centros y familias tienen de la consellería no son alentadoras, pues Jesús Álvarez Bértolo, el director general de Centros y Recursos Humanos, expuso hace unos días en el Parlamento que “no se puede establecer un calendario concreto” debido a la crisis demográfica que azota Vigo desde hace una década y que continúa en caída libre, por lo que aludió a “un análisis sosegado para llegar a propuestas sólidas”.

Gini Ibáñez, de Foanpas –federación viguesa de anpas– , lleva siguiendo el asunto de cerca desde que estalló y tacha estas declaraciones de “excusas”, pues “la Xunta ya reconoció en 2016 la urgencia de elaborar un nuevo mapa escolar”. Esta representante de Foanpas considera que la actual zonificación “asfixia a muchos centros públicos, especialmente de primaria” y señala que anima a “competir en desigualdad de condiciones” a estos colegios, por lo que muchos podrían acabar cerrando.

Después de la propuesta de dividir Vigo en cuatro grandes zonas, que fue rechazada frontalmente por las anpas en 2018, Gini cuenta que las familias, los centros y la consellería volvieron a acercar posturas una vez más a finales de 2019, a instancias de la entonces delegada territorial Corina Porro: “Ella decía que el problema no podía seguir enquistándose y exigió que nos reuniéramos para llevarlo a cabo, por lo que en el primer trimestre de 2020 tuvimos una serie de reuniones con un grupo de inspección educativa”. En estas, les contaron que la Xunta iba a construir un IES en Navia y otro en calle Lalín, donde los juzgados –idea ya descartada–, por lo que “decían que tenían instrucciones de elaborar un nuevo mapa escolar”.

Esa fue la última noticia que tuvieron del Gobierno autonómico, pues en principio iban a presentar una propuesta a mediados de 2020 pero a raíz de la pandemia quedó todo parado. Sin embargo, Gini matiza: “La pandemia explicaría un retraso de meses, no de dos años”.

Las principales demandas de Foanpas pasan por que todas las familias puedan elegir entre enseñanza pública y privada en las zonas que les corresponden y que todos los centros públicos oferten todas las plazas que tienen sin tratos preferenciales a los alumnos que llegan de la concertada, pues este último fue uno de los conflictos que hizo estallar todo por los aires.

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