Dos años de un macabro hallazgo

El crimen de maleta vuelve a remover a los vecinos de la avenida de Florida tras conocerse la petición fiscal al presunto autor, ‘O Chioleiro’, justo cuando se cumplen dos años desde que un repartidor dio la voz de alarma

La vecina del inmueble situado junto al descampado de Espedrigada mostraba en su día dónde apareció la maleta. La víctima y el acusado residían en la avenida de la Florida.
La vecina del inmueble situado junto al descampado de Espedrigada mostraba en su día dónde apareció la maleta. La víctima y el acusado residían en la avenida de la Florida. | Atlántico

A primera hora de la tarde del 22 de febrero de 2024, un repartidor se topó con una maleta tipo trolley en el número 80 de la calle Espedrigada, Vigo, que desprendía un fuerte hedor. La maleta, de tamaño mediano y envuelta con cinta adhesiva gris, estaba en un descampado junto a una vivienda. Los propietarios del inmueble recordaban que meses antes la habían visto y olía algo mal, pero no le dieron importancia.

Los vecinos tampoco reaccionaban porque el lugar “parecía un vertedero, la gente tira de todo allí”. Sin embargo, esta vez la maleta estaba rodeada de insectos y gusanos, lo que llevó al repartidor a acudir a un taller cercano, desde donde avisaron a la Policía. Al abrirla, los agentes encontraron algo estremecedor: un cuerpo flexionado, momificado y prácticamente desnudo, con solo una camiseta de tirantes levantada hasta el cuello y sin efectos personales.

Aunque a simple vista no había signos de violencia, el examen forense reveló al menos dos heridas de arma blanca: una directa al corazón y otra en la clavícula. La víctima fue identificada como Carmen Bento, mujer de 60 años originaria de una aldea de Celanova, Ourense, que había abandonado la localidad siendo joven.

Las investigaciones llevaron a vincular a la mujer con un hombre, José Manuel Durán, apodado ‘O Chioleiro’, que vivía con ella en un edificio de la avenida de la Florida, Vigo. Durán tenía antecedentes graves: en los años 80 fue juzgado por la muerte violenta de su abuela, siendo absuelto por una eximente psiquiátrica; años después fue condenado por el homicidio de una amiga, Alicia Rey, en A Lama, cumpliendo 17 años de prisión. Tras salir, se trasladó a Vigo.

La Policía detuvo a Durán en la estación de autobuses de Pontevedra. La Fiscalía, al cumplirse dos años del hallazgo, le acusa de asesinato con alevosía, agravantes de género y reincidencia, además de un delito de estafa por usar la tarjeta de la víctima tras su muerte, solicitando un total de 33 años de prisión. En el entorno de Balaídos y la avenida de la Florida, la noticia sorprendió: los vecinos no lo conocían bien, lo recordaban como una persona afable y comentaban que tras la desaparición de Carmen, él simplemente dijo que se había marchado.

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