Ocho años del asesinato de Ana Enjamio, un crimen que conmocionó a Vigo
El próximo 16 de diciembre se cumplen ocho años del asesinato de la joven ingeniera Ana Enjamio, recordada el pasado 25N en la facultad viguesa donde cursó estudios
Ana Enjamio tenía solo 25 años cuando su expareja y compañero de trabajo le asestó 28 puñaladas en el portal de su vivienda en la avenida de Madrid tras la cena de empresa de Navidad. El asesinato de esta joven ingeniera, natural de Boqueixón, y del que el próximo 16 de diciembre se cumplirán ocho años, dinamitó los mitos sobre la violencia de género, que ya se ha cobrado 19 víctimas en Vigo su área desde que entró la ley hace más de dos décadas.
La historia de hostigamiento y obsesión previa al brutal crimen demostró que la violencia de género no son solo golpes y que el maltrato, en su versión más atroz, no está vinculado únicamente a personas de bajo nivel cultural o económico. Ana Enjamio era una joven brillante, con un futuro prometedor por delante. El pasado 25N, durante una clase en la facultad viguesa de Industriales donde cursó sus estudios se hacía un parón para recordarla y lanzar un mensaje en contra de este tipo de violencia, que ya se ha llevado por delante solo este año la vida de otras mujeres en Vigo, Baiona y Moaña. Las características de este asesinato calaron muy hondo en la sociedad viguesa, que despertó ante una brutalidad machista donde se ratificó que los agresores pueden ser también personas de éxito, atractivas y con dinero.
A pesar de que el agresor fue condenado no solo por asesinato con alevosía y ensañamiento, sino también por acoso y vulneración de intimidad, el jurado popular sorprendentemente no aplicó la agravante de discriminación por motivos de género. El veredicto rechazó por 6 votos a 3 que el hombre causase la muerte a la víctima "con el deseo de dejar patente su sentimiento de superioridad sobre ella, por el hecho de ser esta una mujer". Sí lo corrigió la Audiencia en su primera sentencia y el TSXG después, pero el Supremo lo tuvo en cuenta y rebajó ligeramente la pena de cárcel de 30 años a 29 y cuatro meses.
Una de las víctimas más jóvenes
La madrugada del 16 de diciembre iba a ser una noche de fiesta para celebrar las navidades con los compañeros de trabajo, pero para Ana Enjamio fue la última. Ella fue una de las víctimas mortales de violencia de género en Vigo más jóvenes de las últimas dos décadas. Una “chica diez” como la calificaron sus compañeras durante el juicio que fue “cosificada”, según sentenció la Audiencia por su asesino. Él, César, actuó de una forma “perversa” al atacarla con un cuchillo de forma sorpresiva en el portal, sin darle opción a ninguna defensa, sostuvo el tribunal. Tras el asesinato, intentó suicidarse. Según el último informe del Observatorio de Violencia de Género del GPJ, durante 2023, el 24% de los homicidas se quitó la vida y un 12,1% se entregó.
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