Un año del apagón: calma tras el caos
Las ventas de pilas, radios, linternas y velas se dispararon en bazares de la ciudad, pero su efecto se diluyó en un par de días; la normalidad regresó de madrugada tras más de 15 horas de colapso eléctrico
Se cumple justo hoy un año del gran apagón, un momento histórico que dejó la ciudad sumida en la oscuridad nocturna y la desconexión. El pasado 28 de abril de 2025, a las 12:32 horas se produjo una reacción en cadena por sobretensiones, fallo en el control de la tensión y una inestabilidad generalizada en la red española. Eso provocó un colapso eléctrico del que se tardó más de 15 horas en recuperarse. Bazares de Vigo aseguran que ese día se vivió un auténtico caos y se dispararon las ventas de radios, linternas, pilas y velas pero que, dos días después, la situación volvió a la normalidad. “Sí se vendió mucho, pero la gente luego se olvidó. Dejó de venderse tanto y se volvió a vender como antes”, aseguró un bazar ubicado en Coia, que reconoce que algún que otro cliente preguntó en esos dos días posteriores por un kit de emergencia que ellos no comercializaban en conjunto. El kit, recomendado por la Unión Europea, constaba de elementos como radio, linterna, pilas, batería externa, cerillas, material de primeros auxilios y cinta adhesiva, entre otros productos.
Yolanda, del bazar Aragón 100, echa la vista atrás a la “locura” que se vivió ese mismo día y los 2-3 días posteriores. Tanto, que agotaron existencias y no pudieron seguir vendiendo más, pese a que seguían preguntando clientes por velas y linternas, sobre todo. Luego, la euforia se fue apagando. A día de hoy, las ventas de esos productos no han crecido ni disminuido, sino que sigue siendo similar a otros años. “Era tal la locura que se agotó todo en apenas unas horas. Luego, sí que en días posteriores había algo más de compra, pero se tranquilizó muy rápido”, afirmó la encargada de bazar 100.
El colapso eléctrico llegó a provocar más de cien incidentes en todos los puntos de la ciudad. Desde personas atrapadas en ascensores, la parada brusca de trenes con viajeros a medio camino o el caótico circular por la ciudad con los semáforos sin funcionamiento. Ante ello, unidades de la Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil y Bomberos fueron los encargados de distribuir el tráfico. Su labor ayudó a que no se registrase ningún incidente en la carretera de relevancia. Una imagen de caos contrapuesta con la de las terrazas llenas, en un día de temperaturas agradables.
Las situaciones más críticas se vivieron en el hospital Álvaro Cunqueiro. Pudieron, gracias a un generador de electricidad, realizar las tareas más sencillas y atender solo casos de especial urgencia. Los centros de salud regresaron al papel y bolígrafo para recetar.
9 de cada 10 piensan que puede volver a repetirse
El gran apagón en España y Portugal cambió la visión de la gente. Lo que antes era una ínfima posibilidad, ahora es visto como un episodio fácilmente repetible. Según un estudio de Camby, plataforma española de autoswitching energético, el 86,7% de los españoles encuestados creen que podría volver a repetirse un apagón de características y duración similares. Este dato refleja un cambio de fondo: la electricidad ha dejado de percibirse únicamente como un gasto mensual para convertirse también en una cuestión de confianza en la estabilidad del sistema. De hecho, los apagones ya se sitúan entre las principales preocupaciones en el sector energético para el 45,6% de los encuestados, lo que evidencia que la conversación energética está evolucionando más allá del precio. Bajo este prisma, Mario Fernández, CEO de Camby, señala que “un año después del apagón, la preocupación sigue estando muy presente entre los consumidores. Ya no preocupa solo el precio”.
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