Un año con 6.200 metros cuadrados más de playa
El retranqueo del paseo de Samil permitió ya recuperar las dunas y se prevé que continúe, lo que podría obligar a retirar o reubicar la pista de patinaje y las piscinas
La playa de Samil cumple un año con su fisionomía visiblemente cambiada con la transformación del tramo de Argazada. Donde antes se levantaba el viejo paseo marítimo, ahora se extiende una franja de arena ganada gracias al retranqueo del muro unos 25 metros hacia el interior. Aunque el nuevo paseo no se inauguró oficialmente hasta septiembre, el verano de 2025 ya fue el primero en el que el arenal disfrutó de ese espacio recuperado, fruto de una actuación que, si bien recibió tanto elogios como algunas críticas, marcó el inicio de una de las mayores reformas acometidas en la playa en las últimas décadas.
La actuación supuso la demolición de 450 metros del antiguo paseo y permitió ganar alrededor de 6.200 metros cuadrados de arena, al tiempo que se construyó un nuevo recorrido peatonal de doce metros de ancho. El objetivo era devolver espacio a la playa y favorecer la recuperación del sistema dunar, una apuesta que, un año después, comienza a ofrecer resultados visibles.
Los primeros estudios sobre la evolución de las dunas confirman que el nuevo diseño resistió incluso el impacto de los temporales del pasado invierno. En la zona de Argazada, la duna creció 1,10 metros de altura y esta primavera alcanzaba ya una superficie de 7.683 metros cuadrados, con una cota máxima de 11,17 metros. Los técnicos atribuyeron buena parte de esta evolución a las barreras de captación de arena instaladas por el Concello, que permitieron acumulaciones de hasta 1,2 metros en algunos puntos.
En el entorno de las pistas de tenis, la duna aumentó entre 15 y 60 centímetros. Allí ocupa ya 3.636 metros cuadrados y alcanza una altura máxima de 6,14 metros. Aunque la vegetación plantada todavía no tiene el desarrollo suficiente para fijar grandes cantidades de arena, las zonas más consolidadas registran acumulaciones de hasta 80 centímetros.
La reforma fue más allá del retranqueo del paseo. El proyecto incorporó un sendero entre el pinar para dar continuidad al recorrido peatonal hasta el final de la playa, además de nuevas luminarias, 43 farolas, redes de saneamiento y abastecimiento para conectar los aseos, la remodelación de la glorieta, mobiliario urbano de carácter ecológico y un jardinero longitudinal de tres metros de ancho pensado para facilitar el mantenimiento del espacio.
Sin embargo, Argazada representa solo el primer paso de una intervención llamada a continuar. El cálculo de la superficie refleja que, si el retranqueo de 25 metros se extendiese a toda la longitud de Samil, podrían recuperarse cerca de 30.000 metros cuadrados adicionales de playa, una superficie equivalente a una treintena de campos de fútbol.
En esa estrategia ya se enmarca la decisión del Concello de no prorrogar la concesión administrativa del restaurante Di San Remo, cuya autorización expiró tras cuatro décadas de actividad y cuya demolición se plantea como el siguiente paso para prolongar el nuevo paseo. La futura actuación también obligaría a replantear elementos emblemáticos del frente litoral, como la pista de patinaje y, si las obras alcanzan ese punto, incluso las primeras piscinas de Samil. Más al sur, el restaurante Marina Cíes mantiene asegurada su continuidad, al menos por ahora, ya que la concesión adjudicada en 2014 se prolonga hasta 2039.
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