Analizar el clima de un país que no existe

Los vigueses Héctor Bujari y Diego Costas llevaron a cabo un estudio sobre la afectación del cambio climático en la República de Annobón, isla del Atlántico no reconocida por la comunidad internacional

Héctor Bujari con el informe NDC
Héctor Bujari con el informe NDC | Atlántico

La afectación del cambio climático es común a todos los países. Incluso a los que, para gran parte de las instituciones mundiales, no existen. Dos vigueses, Héctor Bujari y Diego Costas, han elaborado un informe donde se desgrana las acciones y objetivos en mitigación medioambiental para la República de Annobón, una pequeña isla volcánica en el Atlántico (a 350 kilómetros de Gabón) y perteneciente a Guinea Ecuatorial. Al menos, así se dictamina. En 2022 se culminó un movimiento de independencia de forma unilateral a cargo del primer ministro, Orlando Cartagena, después de varios años solicitando más autonomía en un territorio en el que malviven alrededor de 11.000 personas sin agua potable y con pocas horas de electricidad al día. Ese movimiento independentista no fue reconocido por la comunidad internacional, y Cartagena tuvo que exiliar al intensificarse la presencia y vigilancia militar en la isla por ese acto de rebeldía.

El informe, de 45 páginas, analiza la situación actual en consumo energético y en emisiones de CO2. Un trabajo voluntario que Héctor y su equipo desarrollaron por simpatía con la república y con muchos palos en las ruedas durante 9 meses. El primero y más importante, no poder realizar valoraciones ‘in situ’ por la negativa de Guinea Ecuatorial, siendo el cálculo lo más aproximado posible. “Teníamos esa dificultad de que los datos eran escasos. A veces era más una labor de investigación”, relató Bujari. Entre sus pesquisas, por ejemplo, lograron conocer la cantidad de litros mensuales de combustible que entran en la isla, el número exacto de generadores de electricidad que existen y la potencia consumida. Con ello, pudieron conocer de forma aproximada la emisión contaminante de Annobón y su huella de carbono. “Hay ciertos puntos que no podemos averiguar con exactitud. Sabemos que es muy difícil contar con un muestreo de la tierra o conocer cuánta leña se puede quemar en un año”, aseguró. Para la climatología, estimaron la afectación tras estudios del golfo de Guinea y de la Isla de Santo Tomé, a casi 200 kilómetros de distancia y de características similares.

Vivienda en malas condiciones ubicada en la isla de Annobón
Vivienda en malas condiciones ubicada en la isla de Annobón | Atlántico

Con ese ejercicio de ‘malabarismo’ ante la censura y la investigación, Héctor completó el denominado NDC (plan climático individual de un país orientado al Acuerdo de París) que, pese a no ser la República de Annobón un país con reconocimiento, se puede realizar como ya sucedió en otros territorios como Sahara o Taiwán. A partir de ahí, queda en el actual gobierno de Guinea Ecuatorial aplicar las medidas ofrecidas. “Hay algunas atrocidades que afectaron al terreno. Por ejemplo, una pista de aterrizaje para aviones que mermó el litoral o la construcción de un campo de fútbol cuando no hay equipos en la isla”, indicó Bujari.

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