Los alojamientos en viviendas turísticas alcanzan un nuevo tope
En todo el Norte, solo Cataluña registra mayor número de pernoctaciones en esta modalidad que Rías Baixas
Durante el pasado 2025, los alojamientos de corta estancia, un grupo que incluye las viviendas vacacionales (VUT), los apartamentos turísticos y los albergues, crecieron con fuerza en el destino de las Rías Baixas, conformado por Vigo y la provincia de Pontevedra, hasta alcanzar su máximo histórico con 2,75 millones de pernoctaciones, según los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Se trata de una cifra espectacular, que ya compite directamente con las estadísticas que realizan los hoteles (un millón de noches registradas en Vigo de promedio en los dos últimos años) pero con una tendencia claramente al alza, al contrario que los establecimientos hoteleros, que apuntan ligeramente en negativo. Y más si se compara con otras provincias del Norte de España: las Rías Baixas se sitúan en este apartado solo por detrás de Cataluña, superando al resto de territorios en cifras absolutas en cuanto a este tipo de alojamientos. En Galicia, Rías Baixas supone cerca del 50 por ciento del total.
La estadística del INE correspondiente a la totalidad del año es clara: desde 2019, justo antes de la pandemia, hasta el pasado ejercicio, este tipo de alojamientos ha triplicado sus pernoctaciones, con una tendencia alcista que parece no tener techo. Solo entre 2024 y 2025 la subida fue de 300.000 noches, algo más de un 10 por ciento. Y así con respecto a los anteriores. Ya las asociaciones hoteleras han advertido sobre la competencia que les ha venido, que ahora se puede visualizar en números concretos.
Ente los alojamientos de corta instancia, el más importante al menos en Vigo es el de las viviendas vacacionales, en tanto que los apartamentos turísticos todavía supone un segmento restringido, en general antiguos apartahoteles reconvertidos, como los de Samil, y también hoteles que optaron por esta fórmula. Con todo, también ha crecido tanto su número como la de clientes. En este caso, al contrario que las VUT, se trata de una modalidad hostelera, con servicios comunes y donde se arriendan pisos completos.
En Vigo hay censadas actualmente unas 2.000 VUT, ligeramente menos que hace dos años, probablemente debido a las trabas crecientes a su implantación, a la decisión del Gobierno de anular unas 200 en la ciudad, y a la fuerte presión para evitar que el parque de alquiler convencional no siga desmoronándose con el traslado al vacacional. El resultado está a la vista en los datos del INE: en 2025, hubo 2,745 millones de pernoctaciones de corta estancia, mientras toda la provincia coruñesa sumó 2,2 millones, y números muy inferiores en Lugo (800.000) y Ourense, con 300.000.
En toda España, según el Instituto Nacional Estadístico, se anotaron en 2026 casi 190 millones de pernoctaciones, lo que significa que el 1,5 por ciento se registraron en Vigo y la provincia.
Pisos vacacionales y de alquiler
La existencia de miles de viviendas vacacionales en Vigo -el ayuntamiento que más tiene, tras Sanxenxo- ha sido muy criticada por el BNG, que preguntó en Urbanismo por cuántas que operan ilegalmente han solicitado a la Xunta la baja del registro autonómico. “¿Qué está haciendo el Concello? ¿Cuántas inspecciones ha realizado? ¿Cuántos expedientes ha abierto? ¿Cuántos pisos turísticos ilegales está reclamando que sean retirados del registro de la Xunta?”, señaló el portavoz municipal del Bloque. Calificó como “boom ultraespeculativo” los pisos turísticos y alertó del desequilibrio existente entre la oferta destinada al turismo y la disponibilidad de vivienda para residencia habitual. Vigo cuenta con alrededor de 2.000 pisos turísticos frente a unas 300 viviendas disponibles para alquiler residencial, por lo que existirían casi siete pisos turísticos por cada vivienda disponible para alquiler. “Los datos son dramáticos y demuestran un desequilibrio insostenible”, alertó.
Un crecimiento espectacular y sin techo
La evolución de los alojamientos de corta estancia es espectacular, como se puede constastar en el gráfico realizado por el INE, que refleja el número de pernoctaciones en la provincia en los últimos años. El crecimiento, desde que comenzó a popularizarse la modalidad de viviendas de uso turístico, ha sido muy importante todos los años, salvo 2020 por la pandemia. A partir de ahí, en 2021 ya recuperó el nivel anterior, rumbo a los tres millones de alojamiento. De momento, no parece tener techo.
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