Ahora sí, Raphael ha vuelto

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El de Linares colgó el cartel de no hay entradas un día antes de un concierto, en el que cautivó al público con su voz y su presencia sobre el escenario, recuperando plenamente al artista que siempre ha sido

a. baena. ViGO abaena@atlantico.net
Publicado: 11 abr 2015 - 03:06 Actualizado: 12 abr 2015 - 11:20
Un público entregado llenó ayer el Auditorio de Beiramar.
Un público entregado llenó ayer el Auditorio de Beiramar.

Ahora sí. Raphael ha vuelto y ayer lo demostró con todo su poderío en un Auditorio de Beiramar abarrotado hasta la bandera. Después de calentar con un "Yo soy aquel" no defraudó a un público entregado que lo recibió con una ovación.

Lejos quedó la imagen que dio hace tres años, en su último concierto en Vigo, cansado y algo afónico. Ayer, estuvo pletórico. Con una puesta en escena moderna y luminosa, guió en todo momento el espectáculo, dominando las cadencias y la combinación de ritmos. Con un gran atril a modo de recordatorio, Raphael fue pasando las páginas al tiempo que interpretaba los temas, casi sin dar pausa para la recuperación. Primero sonaron los más conocidos, "Si ha de ser así", "Enamorado de la vida", "Mi gran noche" y "Provocación". El público se convirtió en su mejor coro, tomándole el testigo cada vez que les daba voz.

Con "Se fue" cambió la atmósfera. El silencio se hizo en la platea y el sentimiento invadió el escenario, con un Raphael atormentado. La música paró y los espectadores se arrancaron en aplausos a los que el artista respondió con sonrisas y agradecimientos. Otra intimista, "Despertar al amor", casi con poder hipnótico, neutralizó a los asistentes, que no se oyeron hasta que Raphael con un segundo "¡Señores!" volvió a llevarlos a su terreno. Palmas, víctores, público en pie y algún grito de guapo fueron premiados con uno de los famosos poses del cantante. Inmóvil por unos segundos, acabó quitándose la chaqueta, echándola al hombro, y "desfilando" hasta ocultarse entre bambalinas. Al poco, regresó. Pidió un aplauso para los músicos y se dirigió al respectable: "Señores y señoras. Es una gran felicidad estar en Vigo un año más, ‘Digan lo que digan" y siguió cantando. Así hasta 37 para acabar con "Como yo te amo" ante un público ya enloquecido.

Raphael, de negro riguroso, volvió a ser gesticulaciones y exageración, pero sobre todo, sobre el escenario, ayer fue voz.n

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