Un acusado en Vigo de agredir sexualmente a su nieta postiza: “Miente”

La menor, de entonces 14 años, no quería contarlo, “decía que no la íbamos a creer y no paraba de llorar”, declaró su madre. La Fiscalía pide casi cinco años de cárcel

La declaración de la menor fue grabada en una de las salas para víctimas de juzgados.
La declaración de la menor fue grabada en una de las salas para víctimas de juzgados. | Vicente Alonso

Un hombre de 72 años, acusado de agredir sexualmente a su nieta postiza, una menor de entonces 14 años, hijastra de su hijo, se limitó ayer a negar los hechos por los que la Fiscalía solicitó una pena de casi cinco años de cárcel (4 y nueve meses). En su declaración, ante la sección quinta de la Audiencia en Vigo, afirmó que el relato de la menor “es mentira” y aseguró desconocer la razón por la que le denunció, “eso sería especular y a mí no me gusta hacerlo”. Sí afirmó que ella “era la que siempre que me veía se abrazaba a mí” y que mantenían una buena relación como de un abuelo a una nieta. También dijo que el fin de semana siguiente cuando fue a recogerla, la notó seria, “le pregunté si estaba enfadada y me dijo que no. Luego ya no volví a verla. Me enteré de la denuncia por la Guardia Civil".

Los hechos habrían tenido lugar en el domicilio del acusado y su mujer, donde la menor pasaba algunos fines de semanas. Allí, supuestamente habría sometido a la niña a distintos tocamientos a pesar de la resistencia de ella.

La madre de la menor relató lo que su hija le había contado después de que fuera el colegio quien le avisara de lo ocurrido, ya que la adolescente se atrevió a decírselo dos semanas después a una amiga mediante una carta. Fue la madre de esta chica la que encontró el manuscrito y lo puso en conocimiento de la orientadora del centro.

“Le pregunté que había pasado y ella no paraba de llorar y llorar, decía que no la íbamos a creer”, afirmó la madre, quien indició en que desde entonces su salud mental se resintió muchísimo, hasta el punto de tener que dejarla ingresada y después en un centro por los ataques que sufría.

La defensa alegó que su cliente era una persona “intachable” y que existe una fabulación “motivada, quizá, por los rasgos patológicos de la menor”. Entre sus testigos, un amigo del acusado que llegó a cuestionar los abrazos al abuelastro de una chica de su edad.

La Fiscalía consideró totalmente fiable el relato de la menor por ser persistente y puso en duda el de los testigos de la defensa, por inconcretos.

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