Desde 2023, el alquiler un 35% más caro y 38% menos de pisos
La oferta de vivienda en régimen de arrendamiento se desplomó en poco más de tres años mientras crece la demanda por la llegada de inmigrantes y suben las rentas
El último período legislativo 2023-2026 dejó coincidió en el campo de la vivienda en Vigo con un incremento espectacular de los precios del alquiler, que subieron un 35 por ciento de promedio en Vigo, pasando de 9,4 euros el metro en 2023 a los 12,5 de este año, aunque ha habido una ligera caída en verano todavía por consolidar. Este ascenso de las rentas vino acompañado de una bajada en picado en la oferta de viviendas: según los datos de Observatorio de la Consellería de Vivenda y del portal especializado Idealista, el descenso se puede colocar en torno al 38 por ciento en este mismo período. Aunque los datos no están constatados al 100 por cien, coinciden los portales en que a día de hoy habría unos 300 pisos disponibles en el centro en el circuito comercial de arrendamiento, aunque algunos se destinan a viviendas turísticas, que cuentan con su propio sistema. En concreto, a día de hoy hay en Vigo un total de 2.000 VUT, frente a las menos de un millar que había en 2023. Es decir, que hay más de seis VUT por cada vivienda de alquiler convencional. Y eso se debe a varias causas, entre ellas la mayor rentabilidad y que las VUT no se rigen por la ley de arrendamientos. Son cifras similares a otras ciudades del mismo tamaño, donde se ha dado el mismo fenómeno: más demanda y menos oferta, lo que repercute sobre los precios. Los expertos mantienen que se debe a las leyes aprobadas, que retiraron viviendas del circuito por temor de los propietarios.
Sobre este asunto, la Sociedad Española de Alquiler Garantizado mostró ayer su preocupación ante la aprobación, con ligeras modificaciones, de los dos Decretos-ley en vivienda rechazados por el Congreso. Advierte que estas medidas pueden aumentar la inseguridad asociada a los contratos y provocar una nueva reducción de la oferta de alquiler habitual. Considera que las prórrogas contractuales, las indemnizaciones previstas en supuestos de no renovación y las mayores limitaciones para recuperar una vivienda modifican el equilibrio entre las partes. “En la práctica, estas disposiciones pueden incrementar el tiempo, el coste y la incertidumbre que debe asumir un propietario cuando se produce un impago o necesita disponer de su inmueble”.
El fuerte incremento de la población, clave
Esta drástica caída de la oferta en Vigo ha coincidido con el auge de la población extranjera, que ha crecido y crece a un ritmo espectacular, nunca antes registrado. Solo en el período desde 2023 a 2026 se estima que las altas netas en el censo municipal -descontando las bajas- de personas nacidas fuera de España han sido 6.000. Y todas ellas con urgentes necesidades residenciales para poder vivir en Vigo, en su práctica totalidad en la modalidad de alquiler. Este fenómeno está lejos de remitir y ha permitido que la ciudad se mantenga en cuanto a su censo e incluso crezca, con la posibilidad real de alcanzar los 300.000 habitantes. Pero a cambio, exige ampliar el número de viviendas disponibles para las nuevas familias. La mayoría de Venezuela y Colombia, las dos colonias que con mucha diferencia más han crecido en este tiempo, seguidas de Perú y de nuevo Argentina. En África, destaca el número de inmigrantes de Senegal sobre todo.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último