Laura Portilla: “Me inspiran las corrientes que rompieron normas y no buscaban agradar a todos"

Su interés en reutilizar materiales, experimentar con lo “imperfecto” y jugar con el error como parte del diseño, es una apuesta fuerte por las tendencias más arriesgadas y con más futuro

Laura Portilla.
Laura Portilla. | Vicente Alonso

La viguesa Laura Portilla llamó la atención en su primer desfile, en diciembre 2025, defendiendo un estilismo basado en el upcycling, donde convirtió un chándal y dos cortinas en una imagen de pasarela. Su interés en reutilizar materiales, experimentar con lo “imperfecto” y jugar con el error como parte del diseño, es una apuesta fuerte por las tendencias más arriesgadas y con más futuro. Una trayectoria llena de curiosidad y en constante evolución, la convierten en la diseñadora preferida por los jóvenes.

-¿Cómo llegó al mundo de la moda?

-Nunca me vi haciendo algo que no tuviera una parte creativa, aunque no supiese exactamente el qué. Siempre me ha costado hacer cosas consideradas socialmente “normales” o seguir caminos muy cerrados, y la moda apareció como un espacio donde podía mezclar ideas, referencias artísticas, emociones y expresarme. Empecé fijándome en la ropa casi sin querer, en cómo una prenda podía decir mucho sobre una persona. Me fijaba en cómo una misma prenda podía transmitir cosas completamente distintas según quién la llevara o cómo se combinara. Poco a poco fui entendiendo que la moda no era sólo

estética, sino una herramienta para comunicar y experimentar. Cuando decidí estudiarla, sentí que estaba eligiendo algo que realmente conectaba conmigo y con mi forma de ver el mundo.

-¿Cómo definiría su proyecto actual?

-Mi proyecto actual está muy ligado al aprendizaje, a la experimentación y a la búsqueda de una identidad propia. Como estudiante de primer año, mi trabajo se centra en probar técnicas, investigar referencias artísticas y entender los procesos básicos del diseño. Me interesa especialmente trabajar desde el concepto, no solo desde la estética. No busco todavía un resultado perfecto, sino uno honesto, donde el proceso tenga tanto valor como el resultado final. Mi proyecto es, ahora mismo, una construcción constante.

-¿Cuál es la motivación de su trabajo?

-Mi motivación principal es la necesidad de expresarme y de sacar ideas que tengo en la cabeza. Me interesa la moda como un lenguaje, como una forma de decir cosas que a veces no sé explicar con palabras. También me motiva cuestionar lo establecido, no quedarme en lo obvio y explorar otras formas de hacer moda. Me inspiran mucho los movimientos artísticos que rompieron normas y que no buscaban agradar a todo el mundo. Diseñar me sirve para entenderme mejor y para transformar ideas abstractas en algo real.

-¿Valores por los que destaca?

-Creo que destaco por ser curiosa y por tener muchas ganas de aprender. Me interesa el proceso tanto como el resultado, y no me importa equivocarme si eso me ayuda a mejorar. Valoro mucho la honestidad en el trabajo creativo y que las cosas tengan un porqué. También soy bastante observadora y crítica, tanto con lo que hago yo (a veces demasiado) como con lo que me rodea. Me importa que la moda tenga contenido y no se quede solo en lo superficial. Intento ser constante, aunque como a todo el mundo, hay días que cuesta más, pero intento que eso no me perjudique y ser consciente de que al final también es parte del proceso.

-Hablemos del momento actual de su trayectoria

-Ahora mismo me encuentro en una etapa de descubrimiento total. Estoy aprendiendo las bases técnicas del diseño de moda mientras empiezo a construir mi propio lenguaje visual. Es un momento intenso, de mucha información, referencias nuevas y retos constantes. Me siento motivada y con muchas ganas de aprender todo lo posible, experimentar y equivocarme. Este punto de mi trayectoria es el inicio, pero también es clave para sentar las bases de lo que quiero hacer en el futuro. Lo vivo como un momento de crecimiento personal y creativo.

-¿Qué ha supuesto este último año?

-Este último año ha supuesto un cambio muy grande a nivel personal y creativo. Empezar la carrera ha significado salir de mi zona de confort y enfrentarme a nuevos retos constantemente. He aprendido muchísimo en poco tiempo (patronaje, confección, dibujo, inglés…). También ha sido un año de autoconocimiento, de entender cómo pienso y cómo quiero expresarme a través de la moda. Ha habido momentos de cansancio, pero también

de mucha satisfacción. En general, ha sido un año de aprendizaje intenso y necesario.

-Un recorrido por su trabajo.

-Hasta ahora, siendo honesta, mi trabajo se ha centrado en aprender para en un futuro poder hacer. En estos meses he realizado ejercicios académicos donde he podido explorar diferentes técnicas, materiales y referencias artísticas. También tuve el primer desfile de mi vida este pasado diciembre, donde llevé un estilismo basado en el upcycling, donde convertí un chándal y dos cortinas en un estilismo de pasarela. Me interesa reutilizar materiales, experimentar con lo “imperfecto” y jugar con el error como parte del diseño. Aunque aún estoy empezando, mi recorrido refleja curiosidad, ganas de experimentar y de estar en una constante evolución. Cada proyecto ha sido un paso más para entender quién soy como diseñadora. Todo lo que hago forma parte de un proceso en evolución.

-Proyectos futuros. ¿A dónde quiere llegar?

-De cara al futuro me gustaría desarrollar una identidad propia clara, aunque sé que eso lleva tiempo. No me veo haciendo una moda puramente comercial, sino algo más experimental y conceptual.

Contenido patrocinado

stats