Eugenia Camiña: “Veo el textil como herramienta de expresión y como un espacio de comunidad y de bienestar"
Eugenia Camiña, tras trabajar como docente en Londres y en Vigo, actualmente imparte cursos en la UNED, tanto de técnicas como otros aspectos del textil
Aunque la trayectoria de Eugenia Camiña comenzó en la industria como diseñadora, en los últimos años su camino ha evolucionado hacia la enseñanza y la divulgación textil. Tras trabajar como docente en Londres y en Vigo, actualmente imparte cursos en la UNED, tanto de técnicas como otros aspectos del textil. Más allá del aula y del taller, una parte de su trabajo es crear comunidad. Organiza “Tardes de Hilo” donde las técnicas textiles son punto de encuentro, de conversación, intercambio y amistad.
-¿Cómo llegó al mundo de la artesanía textil?
-De forma natural, a través de mi madre que fue modista durante más de 50 años. Crecí rodeada de telas, patrones, hilos y ese sonido constante de la máquina de coser que, todavía hoy, me resulta reconfortante. Con ella aprendí todo tipo de labores desde muy pequeña, no solo la técnica, sino la forma de entender el trabajo, el tiempo y el cuidado en los procesos. Más adelante estudie Diseño de Moda, lo que me permitió profesionalizar ese aprendizaje intuitivo. A partir de ahí comencé mi trayectoria como diseñadora de punto, trabajando para Inditex, Carolina Herrera o Purificación Garcia, En medio de esto viví en Londres casi 14 años, donde además de seguir trabajando como diseñadora, cursé un Master en Central Saint Martins. Esta etapa fue clave en mi vida, no solo a nivel creativo y personal; lo que me llevó a la docencia, comenzando con un proyecto junto al London College of Fashion y el gobierno británico, formando mujeres en la prisión de HMP de Holloway, una experiencia que me hizo entender el potencial transformador que tiene el textil.
-Coméntenos su proyecto actual?
-En este momento he decidido volver a mis raíces, tanto a nivel personal como profesional. Estar cerca de mi madre ha sido importante, casi como cerrar un círculo. Actualmente me dedico plenamente a la formación y consultoría en técnicas textiles y sostenibilidad. Mi proyecto no es solo enseñar a hacer, sino generar espacios donde las personas puedan reconectar con los procesos manuales, con el ritmo lento y su propia creatividad. Además, me interesa especialmente recuperar el valor del textil como algo vivo y actual, alejándolo de esa idea de algo antiguo o únicamente utilitario. Veo el textil como una herramienta de expresión, pero también como un espacio de comunidad y de bienestar.
-¿Cuál es la motivación de su trabajo?
-Mi principal motivación es compartir todo lo que he aprendido a lo largo de los años y ver como eso tiene un impacto real en las personas. Me interesa ese momento en el que alguien descubre que es capaz de crear con sus propias manos, cuando cambia la percepción de ¨no sea a ¨puedo aprender¨. El textil tiene algo muy importante porque combina lo práctico y lo emocional, y en estos momentos donde todo es tan inmediato, tener estos momentos donde parar, concentrarse y crear me parece especialmente necesario. También me mueve la necesidad de revalorizar el textil como artesanía, poniendo en el centro no solo la técnica, sino el valor histórico y comunitario. Y por otro lado, comunicar una forma mas consciente de relacionarnos con la ropa, desde la sostenibilidad que ofrece la artesanía, el cuidado y el entendimiento de lo que hay detrás de cada pieza o prenda.
-¿Valores por los qué destacas?
-Creo que mi trabajo se apoya en la honestidad, la calma y el respeto por los procesos. No me interesa la prisa ni la producción constante, sin el aprendizaje real y el disfrute de lo que se hace. Otro valor que me parece importante es que trato de conectar la tradición con la contemporaneidad: rescatar técnicas de siempre, pero llevándolas al momento actual. Y por supuesto la curiosidad, que es algo que intento mantener siempre en mi carácter, las ganas de aprender y probar cosas nuevas y de compartir este sentimiento con las personas que vienen a mis talleres.
-¿Un pequeño recorrido por su trabajo hasta ahora?
-Aunque mi trayectoria comenzó en la industria como diseñadora, mi camino ha evolucionado hacia la enseñanza y la divulgación textil. Ahora imparto cursos en la UNED, tanto de técnicas como otros aspectos del textil. Más allá del aula y del taller, una parte fundamental de mi trabajo es crear comunidad. Organizo encuentros textiles como Tardes de Hilo, un espacio donde las técnicas textiles y los hilos son punto de encuentro, de conversación, intercambio y amistad.
-¿Proyectos futuros?
-Mi idea de futuro no pasa tanto por llegar a un lugar concreto, mas bien por seguir construyendo un proyecto coherente con mi forma de entender el textil y la enseñanza. Uno de mis objetivos es fortalecer la idea de comunidad, y en esa línea me ilusiona organizar una gran quedada textil en Vigo e impulsar una feria especializada en la creatividad textil, donde convivan tradición, diseño y nuevas formas de entender el sector. Mi intención es muy clara: revalorizar el textil artesanal, visibilizar su importancia y devolver el lugar que merece. De forma nuy personal, estoy desarrollando y espero consolidar: recopilar la historia de mi madre como modista, no desde la técnica, sino desde sus experiencias: anécdotas, esfuerzo y todo ese trabajo invisible que está tan poco reconocido.
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