Beatriz Terol: desde Vigo para toda España
Beatriz Terol comenzó en el mundo del diseño de interiores, trabajando en el montaje de espacios para ferias. Ahora, la creación de su propia marca de moda para mujer la ha consolidado como diseñadora
Beatriz Terol comenzó en el mundo del diseño de interiores, trabajando para una firma internacional en el desarrollo y montaje de espacios para ferias. Fue una etapa que le enseñó a contemplar la belleza desde otra perspectiva. Después llegó Bracken, un proyecto apasionante que supuso un gran aprendizaje y que le dio la experiencia necesaria para dar vida a Boj Woman. Una marca, que triunfa en toda España, con una identidad muy definida y profundamente ligada a su forma de entender la moda y la vida.
-¿Cómo llegó al mundo de la moda?
-La moda siempre ha formado parte de mi vida. De pequeña podía pasar horas dibujando vestidos y creando diseños. Dibujaba trazos que se convertían en vestidos para los diferentes momentos del día, como si fuera un juego, pero con una base seria de armario personal. Me fascinaba ver cómo una idea podía convertirse en una prenda capaz de hacer sentir bien a quien la llevaba. Siempre encontré en la moda una forma de expresarme. Con el tiempo comencé diseñando tocados y, años después, junto a mi marido, nos embarcamos en la creación de una marca de moda masculina. Aquella inquietud creativa acabó convirtiéndose en mi profesión. Hoy tengo la suerte de dedicarme a diseñar colecciones que nacen desde la calma, el cuidado por los detalles y el cariño por el trabajo bien hecho. La verdad es que no puedo estar más satisfecha de mi trayectoria y de haber conseguido profesionalizar el sueño que tengo desde mi infancia, diseñar moda y crear atuendos para diferentes personas.
-¿Coméntenos su proyecto profesional actual? ¿Qué marca la diferencia?
-Actualmente soy la diseñadora de Boj Woman y trabajo junto a mi marido, José María Braña, desarrollando también la colección de Bracken. Diseñamos y confeccionamos todas nuestras colecciones en nuestro atelier de Vigo, apostando por tejidos naturales, patrones muy cuidados y una confección de calidad. Nuestro objetivo es claro: crear prendas que perduren en el tiempo, tanto por su diseño como por la calidad con la que están confeccionadas. En Boj Woman defendemos una idea muy sencilla: la prenda debe adaptarse a la mujer, y no la mujer a la prenda. Creemos en una moda más pausada, alejada de las tendencias pasajeras, pensada para acompañar a quien la viste durante muchos años y hacerla sentir cómoda, segura y ella misma. Y parece que está encajando en lo que, cada vez más, demanda la sociedad.
-¿Cuál es la motivación de su trabajo?
-La mayor satisfacción es saber que una mujer se pone una de nuestras prendas y se siente cómoda, elegante y, sobre todo, ella misma. Me emociona pensar que abrir su armario y encontrarse con una de nuestras prendas pueda hacerle ilusión, transmitirle tranquilidad y acompañarla en muchos momentos importantes de su vida. No diseño para llamar la atención, sino para que cada mujer se sienta bien consigo misma. Creo que la moda debe estar siempre al servicio de la mujer, nunca al revés. En esa línea diseñamos cada una de nuestras prendas, pensando en las necesidades de las personas que visten nuestros diseños.
-¿Valores por los que destaca su trayectoria?
-Intento que todo lo que hacemos esté guiado por la autenticidad, la cercanía, la sensibilidad por los pequeños detalles, la honestidad y el compromiso con un trabajo bien hecho. Vivimos en una sociedad en la que todo sucede muy deprisa y nosotros queremos reivindicar el valor de hacer las cosas con tiempo, con cariño y poniendo el corazón en cada prenda que sale de nuestro atelier. Ese quizás sea el valor más destacado de nuestro trabajo y el que tratamos de mantener en el tiempo como sello de identidad.
-¿Un pequeño recorrido por su trabajo hasta ahora?
-Mi trayectoria profesional comenzó en el mundo del diseño de interiores, trabajando para una firma internacional en el desarrollo y montaje de espacios para ferias. Fue una etapa que me enriqueció enormemente y que me enseñó a contemplar la belleza desde otra perspectiva. Aprendí que son los pequeños detalles los que realmente marcan la diferencia, algo que siempre me habían transmitido mis padres. Después llegó Bracken, un proyecto apasionante que supuso un gran aprendizaje y que nos dio la experiencia necesaria para dar vida a Boj Woman. Sin duda, este último ha sido el proyecto más personal e ilusionante de mi carrera, porque me ha permitido crear una marca con una identidad muy definida y profundamente ligada a nuestra forma de entender la moda y la vida. Y ahí estamos, en pleno desarrollo de la marca. Muy ilusionados.
¿Proyectos futuros? ¿A dónde quiere llegar?
-Me gustaría que nuestra marca Boj Woman siguiera creciendo a nivel nacional, y si pudiera ser internacionalmente, sin perder nunca su esencia. Mi mayor aspiración es que nuestras prendas lleguen cada vez a más mujeres, manteniendo siempre la calidad, la producción local y el cariño con el que nace cada colección. No sueño con crecer a cualquier precio; sueño con construir una marca seria que perdure en el tiempo, que transmita unos valores claros y que, cuando alguien piense en Boj Woman, piense en prendas hechas con alma, con calma y con un profundo respeto por quien las va a vestir. Si dentro de unos años alguien abre su armario y sigue encontrando una prenda de Boj Woman que le haga sentirse bien, sentiré que habremos conseguido nuestro propósito final. En esa línea trabajamos cada una de las colecciones que salen de nuestro atelier.
Con la venia
-Nombre completo.
-Beatriz Terol.
-Defínase como persona.
-Creativa, perfeccionista y muy familiar.
-Una manía inconfesable.
-No dar un diseño por terminado hasta que cada detalle esté exactamente como lo imagino.
-Un lugar en el que perderse.
-Cualquier rincón junto a mi familia.
-Un objeto de deseo tangible o intangible.
-Vivir con más calma y disfrutar del presente, sin olvidar nunca que los momentos más sencillos junto a quienes queremos son el mayor regalo y la verdadera medida del éxito.
-Un personaje admirado.
-La Madre Teresa de Calcuta.
-Un recuerdo de su niñez.
-Las tardes dibujando.
-Una afición.
-Coser; podría pasar horas delante de una máquina de coser.
-La canción de su vida.
-"Amasijo de huesos", del grupo Sidecars.
-Una película.
-"Begin Again".
-Un libro de reciente lectura.
-"El infinito en un junco", de Irene Vallejo.
-De pequeña quería ser.
-Diseñadora.
-Un proyecto pendiente en su agenda.
-Ver a Boj Woman consolidada como una firma de referencia de la moda española, manteniendo siempre su esencia y sus raíces gallegas.
-Un deseo insatisfecho.
-Que el tiempo pase un poco más despacio para poder disfrutar aún más de las personas que quiero y me rodean.
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