Susana García: “Tengo que trabajar con 66 años al no cotizar de jugadora y técnica”

Susana García (Vigo, 1957) lo ha sido todo en el baloncesto

Susana García, en el set de AtlánticoTV.
Susana García, en el set de AtlánticoTV.

Susana García (Vigo, 1957) lo ha sido todo en el baloncesto. Y lo sigue siendo, ahora como vicepresidenta de la Federación Gallega. Lo que le permite hablar con la misma certeza de pasado, presente y futuro. Lean y aprendan.

¿Cómo surgió ser vicepresidenta de la Gallega?

Una de las candidaturas estaba encabezada por Julio Bernárdez, que fue entrenador mío (Celta Citroën). Me quedé embarazada en diciembre y al poco tiempo a él lo destituyeron y lleva 30 y tantos años contando que lo echaron por mi culpa. Así que cuando se presentó, no me dio opción y me dijo que se lo debía. Aparte de que me apetecía y es un reto importante.

¿Qué es lo que están haciendo y qué quieren cambiar?

La verdad es que la directiva anterior dejó la Federación en muy buen estado. Con Paco Martín al frente, su trabajo fue muy bueno pero siempre hay cosas que mejorar. A nivel administrativo, se están haciendo cambios. Y a nivel competiciones, sobre todo se está relanzando el baloncesto femenino, que es donde entro yo. No tengo mucho tiempo, porque sigo trabajando, pero ayudo en ese tema.

Experiencia tiene de sobra. ¿En su día estuvo en la selección española cuando empezaron los buenos tiempos?

Fui internacional júnior primero, jugando aquí en Vigo un Europeo. Y después fui casi 70 veces internacional absoluta. Dejé de jugar en el Celta cuando me quedé embarazada de mi cuarto hijo. En el 82, a raíz de tener los gemelos, volví a la selección. Cuando el tercero, con el que sucedió la anécdota con Julio, tenía que ir a la selección, me hice la prueba antes y ya no pude ir.

Por entonces, muy pocas deportistas compaginaban maternidad y competición.

Muy pocas. Neus Bartrán, en Cataluña. Y yo.

¿Se sentía un poco un bicho raro?

Lo llevaba con total naturalidad. Mi marido me ayudaba mucho. Mis primeros hijos fueron gemelos. Los tuve en noviembre, en enero empecé a jugar otra vez y en verano estuve un mes fuera con la selección. Ahora se ve como más complicado, pero por entonces, para mí era natural.

Sin recibir ayuda federativa alguna.

Ninguna. De hecho, sigo trabajando porque yo jugué y entrené muchísimos años y no coticé nunca. Por eso, ahora tengo que seguir un poco más de lo que me corresponde para poder tener una pensión un poco digna.

Porque entonces no eran profesionales.

Nos dedicábamos como tales y lo vivíamos así. Y como entrenadora todavía más, que ya era todos los días mañana y tarde. Pero entonces, los clubes no cotizaban ni por jugadoras ni por técnicos. Me tocó vivir esa época y ahora hay que recuperar el tiempo perdido.

Por suerte, eso ha cambiado.

Sí. Ahora en ningún equipo en Liga Femenina están en esta situación jugadoras y técnicos.

Ya como entrenadora, pasó una gran época en el Celta como segunda de Miguel Méndez.

Fueron años estupendos. De todos los entrenadores con los que trabajé, me quedo con Miguel y Chema Buceta. Con el que sigo colaborando porque estuve con él en la selección de Gran Bretaña y hace unos días me llamó para que le eche una mano con el scouting. Miguel es un entrenador extraordinario, técnica y tácticamente. Y en conducción de grupo, los dos son los mejores con los que trabajé con diferencia.

¿Qué sintió cuando nombraron a Miguel seleccionador?

Fue una gran alegría. Creo que llegó tarde. Porque no hay palmarés en España como el suyo. Por fin está ahí y triunfando, como era de esperar.

Acaban de nombrar a Elisa Aguilar, a quien conoce bien, presidenta de la Española.

Elisa estuvo en EE.UU., porque hizo la carrera allí, y después ya se vino para España. Si me preguntas hace unos años qué jugadora puede llegar a presidenta, te diría Elisa Aguilar. Es una cabeza privilegiada, que ya se le veía jugando. En la selección era la líder tapada. No era la capitana ni la que destacaba pero te dabas cuenta de que era la que movía todo el cotarro. Y lo va a hacer muy bien, estoy segura.

Como cargo federativo, ¿ve esa labor como más ingrata?

Cada uno tiene que saber dónde está en cada momento. Yo tampoco aspiro a más. Como dice Julio, menos balón, lo fuimos todo en el baloncesto, hicimos de todo. Estoy muy contenta pero tampoco aspiro a más. La experiencia que tenemos no significa que no te vayas a equivocar pero te da un poso.

Por último, ¿cómo ve a este Celta de regreso a la Liga Femenina?

Lo tiene complica... No complicado. Porque por abajo va a haber lucha. Dos o tres equipos pelearán por el título, otros dos o tres en la zona media y el resto peleará abajo. Van a tener ‘chance’. Deben tener paciencia. Todos somos conscientes, y ellos también, de que la temporada no va a ser fácil.

Contenido patrocinado

stats