Roberto Barcala: “Cuando alguien se ahoga no grita socorro, eso es ficción cinematográfica”
"Muchos municipios deciden gastar mucho dinero en fiestas y poco en socorristas, debería haber una ley que obligase a los municipios con espacios de baño a tener al menos uno vigilado"
El catedrático experto en Socorrismo de la Universidad de Vigo, Roberto Barcala, visitó ayer Atlántico TV para hablar sobre la prevención de los ahogamientos. Entre las múltiples investigaciones al respecto que ha firmado, destaca un estudio con en colaboración con el 061 en el que analizó profundamente todos los ahogamientos atendidos en toda la comunidad autónoma durante 17 años para buscar elementos en común sobre sus causas y así ajustar más los mecanismos de prevención.
Está siendo un verano bastante trágico en las playas de Galicia.
Realmente llevan muchos veranos siendo trágicos. Este ha sido especialmente dramático, pero está dentro de la horquilla de ahogamientos que tenemos en Galicia en los últimos 17 años.
¿Cuáles son las premisas básicas de prevención de ahogamiento que no se cumplen por lo general?
Hay tres tipos de personas que sufren ahogamientos. Primero, los niños pequeños. Estos normalmente se ahogan en piscinas sin la supervisión de los adultos, porque muchas veces pensamos que un niño va a gritar o pedir ayuda cuando se está ahogando. Y el ahogamiento es silencioso. Y además, los niños se ahogan en muy poca agua, normalmente entre las 3 y las 6 de la tarde. Entonces, aquí la responsabilidad no es de los niños, es de los padres. Entonces una recomendación de prevención es vigilancia y supervisión directa. Y cuando no se están bañando, pues la piscina tiene que estar o perimetrada con una valla o tapada de alguna manera. El segundo tipo es la gente joven y los adolescentes; que se ahogan o por desconocimiento, como que te lleve el viento hacia adentro en una tabla de paddle surf al desconocer el parte meteorológico, o por imprudencia, como bañarse con bandera roja. Por último, están las personas mayores. No podemos luchar contra la edad, un mareo te puede pasar en el agua, pero también en la calle. El problema es que cuando te pasa en el agua es muy difícil que te vean o que te ayuden de forma inminente. Entonces, las personas mayores deberían de seguir practicando actividad física en el mar, pero acompañadas o en playas vigiladas en horario de socorristas. Por lo tanto, sintetizando: para los niños pequeños, vihuilancia directa a cada momento; los jóvenes y adolescentes, por favor, que eviten conductas de riesgo y se informen de las condiciones meteorológicas; y para las personas mayores, supervisión en playas vigiladas. Y si no puede ser, por lo menos avisar a su familia de que de tal a tal hora va a estar nadando o caminando por la playa.
Mencionaba antes una hora muy específica en los ahogamientos de los niños, ¿por qué?
El churrasco, las barbacoas, la sobremesa, el tour de Francia, la siesta... Todo lo que implica que no tengamos supervisión directa de los niños. La sobremesa es social. Estás en una comida, en una fiesta, te olvidas que están los niños. Y se ahogan en silencio. No te van a pedir socorro. Eso es ficción cinematográfica. Nadie pide socorro cuando se está ahogando.
Hace un par de años, publicó un estudio con el 061 sobre los ahogamientos. ¿Qué conclusiones sacó?
La supervisión de los niños debe ser directa porque en Galicia, en los últimos 17 años, se ahogaron 100 niños. Eso es una barbaridad. Y ese es un dato que no se sabía. Afortunadamente, el ahogamiento no es sinónimo de muerte. Y precisamente una de las conclusiones era que la franja horaria prevalente era la sobremesa. Pero hemos investigado más cosas. Por ejemplo, el ahogamiento en Galicia, durante el invierno, principalmente tiene fines intencionales. Y en el periodo estudiado de 17 años, el volumen total fueron de 1200 ahogados.
¿Qué cree que se puede hacer en el actual servicio de socorismo en las playas para mejorar?
Hay un servicio excelente de socorrismo. El problema de los ahogamientos es que son noticia cuando ya estamos en ello, cuando ya se está ahogando la gente. Durante 8 meses está invisibilizado. Llega el verano, salimos en los medios, decimos que se ahoga mucha gente, que hay que poner más socorristas. En septiembre, con la vuelta al cole, se acabó. Y no es así. Esto debe empezar en septiembre, concienciando a la gente que cuando llegue la primera ola de calor, o cuando empiecen las vacaciones, que hay que disfrutar del agua, pero que hay que hacerlo con sentido común. Es decir, con supervisión, con responsabilidad y a poder ser con muchas playas vigiladas.
¿Cree que falta formación básica en colegios? ¿RCP, por ejemplo?
La RCP es una formación que todo el mundo debería conocer y que ya es obligatorio que se enseñe, al menos en los institutos, por ley. Pero hay algo que va antes que la reanimación, que es la prevención. ¿Sabes cuál es la mejor RCP? La que no se hace. El ahogamiento es multifactorial y a cualquier edad. Entonces, lo que tenemos que enseñar es RCP, pero también cómo hacer un rescate seguro y también cómo evitar entrar en riesgo para no tener que ser rescatado o tener que hacer un rescate.
Todavía hay muchas playas sin servicio de socorrismo. ¿Qué opinión le merece?
Mi opinión es que el coste-beneficio que ofrecen los socorristas es indiscutible. El mayor valor que tienen los socorristas es la prevención, pero es algo intangible.¿Cuántas veces se tira un socorrista al agua por una persona? Muy pocas. ¿Cuántas acciones preventivas se hacen? Muchísimas. Eso tiene un valor también económico, social, económico y de vida, pero no se ve. Por eso muchos municipios deciden gastar mucho dinero en fiestas y poco en socorristas. Debería haber una ley que obligase a todos los municipios con espacios de baño a tener como mínimo uno vigilado.
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