Raúl Fontán: “La inmigración ha rejuvenecido el Calvario y aporta otra vitalidad”

Entrevista

“Solo hay que pasearse por la peatonal o ir al mercado para ver que el Calvario es un bullicio de vida”

Raúl Fontán: “La inmigración ha rejuvenecido el Calvario y aporta otra vitalidad”

Raúl Fontán es el presidente de la Asociación de Vecinos del Calvario desde hace casi una década. Una entidad con una larga trayectoria de promoción y dinamización del barrio y que prevé próximamente una remodelación de su junta directiva. En cualquier caso, Fontán seguirá vinculado a la asociación y al movimiento vecinal.

¿Cómo describiría la personalidad de un barrio como el Calvario?

El Calvario es un barrio con mucha personalidad desde hace mucho tiempo. Esa personalidad también va mutando como van mutando los tiempos. Fue tradicionalmente un barrio obrero, un barrio donde había una vitalidad comercial muy importante, un barrio muy vivo y muy dinámico, y hoy lo sigue siendo, seguramente de otra manera. Solo hay que pasearse por la peatonal a cualquier hora o cualquier día, o asistir al mercado del Calvario a hacer la compra, para ver que es un bullicio de vida.

¿Qué asuntos pendientes tiene la zona?

Puestos a necesitar, necesitaríamos más espacios públicos. Nosotros mismos, la asociación y otras asociaciones que hay en el barrio, carecemos de espacios, de locales donde desarrollar iniciativas que, por falta de esos espacios, muchas veces no puedes llevar a cabo. Sí que es evidente que un auditorio y otras instalaciones le hacen falta al barrio para permitirle expandir todo lo que lleva dentro, que no es poco.

Es el barrio de Vigo que recibe más población extranjera. ¿Cómo cambió?

Una de las cosas buenas es que ha rejuvenecido el barrio, que estaba envejeciendo, y también aporta otra vitalidad, otro tipo de mentalidad, otra forma de estar en el mundo, que también es buena. En ese sentido, la convivencia es, salvo anécdotas, fantástica y maravillosa. Ahora yo, que ejerzo antes de abuelo que de directivo de la asociación, voy a buscar a mi nieta a veces al colegio, y allí la mayoría de los papás son de Centroamérica, Sudamérica o África, y la armonía es maravillosa. En ese sentido enriquece.

¿Qué supondrán para el barrio las nuevas viviendas previstas en el Ofimático?

Que vengan nuevas expansiones, que ya las hubo hacia Ramón Nieto, donde ya hubo mucho crecimiento, pues siempre es bueno. Más gente, gente más diversa, y creo que todo eso suma. Como no es el típico barrio dormitorio sino de vida diaria desde primera hora de la mañana, que haya más gente caminando por aquí, subiendo, bajando y entrando, pues maravilloso, siempre es bueno.

Acaban de celebrar la Fiesta de la Alegría ¿Qué preparan ahora?

Sí, la Fiesta de la Alegría la hemos acabado ahora con un gran guateque tipo años 70, que son los años en que se fundó la asociación. Y ahora, siguiendo con ese aniversario, después del verano será de una forma ya menos lúdica y más didáctica y política para hablar un poquito del barrio, con charlas, reuniones y encuentros con otras asociaciones, haciéndolos públicos, para ponernos en qué situación estamos.

¿Hay relevo generacional en la asociación?

Sí. De hecho, en este momento estamos en una remodelación, la media de edad ha bajado, ha entrado gente joven. No cabe duda de que estamos en un momento en el que la mayoría de las asociaciones, ya no solo vecinales sino de cualquier ámbito, tienen dificultades para el relevo generacional. De hecho, las directivas suelen ser bastante mayores porque los tiempos igual son más individuales o son otros tiempos, pero cuesta. En el caso del Calvario tenemos suerte porque hay un grupito de gente de mediana edad, de treinta y muchos, cuarenta y pocos años, que aporta sangre fresca y se agradece muchísimo. Además, es gente muy trabajadora.

Contenido patrocinado

stats