Pilar Muñoz: "Si este premio sirve para dar visibilidad a Perú, bienvenido sea"

Fundadora de la ONG Aulas Abiertas

Pilar Muñoz: "Si este premio sirve para dar visibilidad a Perú, bienvenido sea" | Atlántico

Pilar Muñoz es fundadora desde el año 1991 de la ONG Aulas Abiertas, que ayuda a niños de la región de Cajamarca (Perú) a llevar una buena alimentación y aportar valor social.

Galega Destacada 2026. ¿Qué sintió cuando se lo comunicó Diálogos 90?

Me lo comunicaron a principios de diciembre. Conocían el proyecto, me conocían a mí y decidieron que era un buen motivo lo que estamos desarrollando en Perú. Mi primera reacción fue de sorpresa, pero me dijeron que les satisfacía mucho la pasión que le ponía al contarlo. Para mí eso fue un regalo. Siempre me pregunto si lo que yo vivo en Perú, que llevo yendo un mes y medio desde hace 21 años, lo sabía transmitir. Y la respuesta es sí. Ese es mi motivo principal, transmitir lo que siento y lo que vivo.

Llevan desde el año 1991. 35 años de ayuda y solidaridad.

Desde el 91 ayudando y en los años 2000 nos confeccionamos como ONG. Esto surgió en el Colegio Amor de Dios, donde fui profesora 43 años. Ahí tuve la gran suerte de conocer a Pilar López, Maribel Fernández, Aurora Blanco, Rosa Lores y Mari Carmen Comesaña, que son las que formamos este grupo de Aulas Abiertas. Tuvimos la inquietud de hacer algo por los demás y empezamos con pequeñas ayudas o con alguna actividad que hacíamos. Y mandábamos ese dinero. Ya en el 2000 empezamos con las becas de comedores escolares. La primera intención fue conseguir becas para 50 niños, y actualmente tenemos alrededor de 1.200 que comen todos los días. En 2006 se nos ocurrió que podíamos crear una residencia para que chicas pudiesen estudiar y ya han salido ingenieras, abogadas o dentistas. Que coman bien es importantísimo, pero son los estudios lo que hacen que la vida cambie.

¿Somos conscientes de la realidad que se vive en las zonas más pobres de Perú?

Para nada. Nos parece imposible que suceda aquello. Yo aún me sorprendo a día de hoy. Nunca vi una necesidad semejante. Hablamos de familias enteras viviendo en una habitación pequeña, con suelo y paredes de tierra, donde entran animales. Por ejemplo, hemos ayudado a un niño con parálisis cerebral que tiene muchísimas dificultades. En una ocasión, se formó un hueco en la pared, que es de barro, y le mordió una rata en una oreja. Con todas las consecuencias que eso conlleva. Son cosas que parecen de ciencia ficción.

¿Algún reto para este 2026?

Poder ofrecer el comedor a todos los niños que nos lo están pidiendo, que son muchos. En Celendín, una de las provincias de Cajamarca, tenemos petición de, al menos, tres comedores. Sería ayudar a unos 120 niños. O un comedor en Lima donde van ancianos y nietos con grandes dificultades económicas y donde los padres han fallecido por el covid. Pero lo más importante sería que muchos niños en situaciones complicadas puedan estudiar. Si este premio sirve para dar visibilidad a Perú, bienvenido sea.

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