Óscar Villar: "Castrelos es único, un privilegio, pero también es la responsabilidad de no aburrir”
"Vamos a escuchar un programa pensado un poco para todo tipo de público que es realmente el que acude a Castrelos", aseguró el directo de la Coral Casablanca
La Coral Casablanca será fiel con su cita en Castrelos y mañana, a las 22 horas, ofrecerá su habitual concierto estival. Sus 130 componentes, más los 60 músicos de la orquesta están listos para subir al escenario. Con tal motivo, su director, Óscar Villar, visitó el set de Atlántico TV.
¿Qué va a interpretar la coral para esta ocasión?
Vamos a escuchar un programa pensado un poco para todo tipo de público que es realmente el que acude a Castrelos. Habrá desde la música más popular iberoamericana a la de autor gallego como Luis Emilio Batallán, también pop español de los 70, 80 y 90, y del 2000; música ligera con Frank Sinatra o Nino Bravo, y también zarzuela.
Es el único concierto gratuito de Castrelos y siempre llena aforo.
Me gustaría aclarar que el Concello no cobra entrada, pero el dinero que recibe la coral no es para repartir entre nosotros. Somos una coral aficionada y lo que sacamos queda para los fondos de la Fundación, para mantener la orquesta, los siete coros, entre ellos, el rociero y los terapéuticos, como los coros de Sonidos da la Memoria, para enfermos de Alzheimer; el Gepetto, para los mayores o el coro de Aférrate, para personas con adicciones y riesgo del suicidio.
¿Es esta una fecha especial en el calendario?
Castrelos es único, un privilegio, también una auténtica responsabilidad para toda la orquesta, para la coral, y, por supuesto, para mí. En los últimos años cosechamos un público fiel, alcanzando el año pasado a 5.000. Eso para un coro es una multitud, cuatro o cinco veces el teatro. Castrelos se dice muy fácil, pero ver todo aquello lleno es una responsabilidad importante para no aburrir y hacer cada año algo diferente.
¿Por qué en Vigo hay tanta tradición de música coral?
Creo que la hay en todas aquellas ciudades, pueblos, aldeas, que están vinculadas al mar, en toda la península ibérica, desde Portugal hasta la zona del Levante. Se va perdiendo el cantar de manera espontánea en las tabernas y en la Navidad, mientras prolifera la aparición de corales con una peculiaridad. Aunque cada vez la gente que se aproxima a la música coral es mayor. Recuerdo, cuando empecé hace 50 años, la gente que venía a cantar era veintañeros, de 30, 15 o 18 años. La gente que ahora se apunta en los grupos, normalmente, es mayor, ya jubilada hace tiempo. Es una cosa que nos preocupa de ahí que hayamos hecho coros filiales, juvenil e infantil, porque mucha gente, si no canta antes en los coros, es porque lo ha probado poco, porque realmente es un vicio.
La coral Casablanca es la decana y con una enorme tradición.
Es una coral de barrio, porque da la sensación de que somos de otra galaxia. Se fundó en un convento de padres capuchinos en el año 57, el año que viene, hacemos 70 años. Poco a poco, la coral se fue independizando, lo pasó mal, y luego vino la época del Mercantil, que fue una época adorada en la coral, y ahora creo que es una de las mejores épocas, que es desde el 2013, con la Fundación, que somos completamente independientes, generamos nuestros propios recursos y cubrimos esa parte social y formativa.
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