En el monte desde antes de nacer
“Mis padres se conocieron escalando”, explica la porriñesa María Martínez, campeona de España de trail
María Martínez practicó atletismo convencional, también triatlón, después “fui madre” y, al regresar al deporte, sintió el grito de las carreras de montaña. “Me apetecía”, explica la porriñesa de 35 años. Parecía una llamada, algo que estaba ahí en su interior porque, al fin y al cabo, “ya me encontraba en el monte antes de nacer. Mis padres se conocieron haciendo escalada”, relata la louriñesa, que acostumbra a pulir su forma por las montañas de A Risca y hasta el imponente Galleiro, con sus vertientes pedregosas que llegan a los 749 metros. Es su lugar de entrenamientos, con horarios cambientes porque “hago unas ocho horas a la semana de bicicleta, gimnasio y carrera. Pero soy autónoma y puedo gestionar el tiempo. El domingo me envía el entrenador las sesiones y me adapto”.
Por lo tanto, María Martínez encontró su lugar prácticamente en el lugar de nacimiento. “De pequeña, corría con mis hermanos. Íbamos unos detrás de otros y ahora me dicen que igual le debo parte de los éxitos a perseguirlos a ellos”, explica sobre su facilidad para descender montañas y trialeras técnicas, que es una de las principales dificultades del trail. Aquellos remotos primeros pasos poco tuvieron que ver con su trayectoria después en las pistas o en el tritlón. Una época en la que “también me gustaba la montaña, pero al ser tres disciplinas, no tenía tiempo”, añade.
Ahora preparo el Europeo y el próximo año me gustaría poder ir a Chamonix (Mont Blanc)"
Todo llegó tras ver nacer a su primer hijo y, a partir de ahí, volver a la montaña para ponerse a correr. “Lo que me costó fue adaptar el cuerpo. Al comenzar, tuve que parar varias veces porque sufría problemas musculares y diversos dolores en las articulaciones. Era preciso amoldar la musculatura a los nuevos esfuerzos. Tuve que ir subiendo de distancia poco a poco. Primero iba a las carreras más cortas y, después, más largas”, resume María Martínez.
Así llegó al momento actual, en el que la porriñesa es vigente campeona de Galicia y de España de la distancia de maratón de carreras por montaña. “Fui poco a poco subiendo las distancias hasta que este año estoy cómoda en la de maratón. Antes, me costaba más terminarlas o lo hacía con problemas. En este curso, finalizo mejor”, confirma la louriñesa. Todo tiene una explicación y viene dada por el hecho de la mejora continua por los entrenamientos, la mayor motivación y “porque cambié de entrenador, de forma que me está yendo un poco mejor. Se nota la mejora”, explica Martínez.
De pequeña corría por el monte detrás de mis hermanos; creo que de ahí viene esa facilidad"
Así, tras el título de Galicia y el de España, ya piensa en el siguiente reto, que será enfundarse la camiseta de la selección española para ir al Europeo. “La ganadora del Campeonato de España obtenía la plaza y estoy en la preselección. Como es en junio, ya lo estoy preparando porque no podía esperar a que me confirmasen”, indica. Es el siguiente reto, que pasa por un debut internacional y “son cosas que motivan. Aunque mi idea siempre es la mejoría propia, pero sí que ayuda mucho”. No será su único reto futuro, sí el inmediato. María Martínez ya piensa en próximos años y tiene en la cabeza, como otros muchos atletas de carreras por montaña, acudir al Mont Blanc: “Es el reto que tengo para 2027, poder ir a Chamonix. No es sencillo, pero tengo esa meta”, explica. Sería dar el paso a nivel internacional y lo busca con naturalidad, pese a que “el nivel es superior”. No obstante, la louriñesa sabe lo que es crecer poco a poco, desde los trails populares en los que empezó: “Me anotaba a los de cerca de casa. Me salían los resultados, pero nunca pensé poder ganar un Campeonato de España. Es es algo superior y pude hacerlo”.
Es la parte más pura de competición, pero no la única que tiene el mundo del trail, debido a que “cuando voy en carrera, nos meten por sitios realmente complicados y difíciles, aunque muy bonitos. Pero sería dificultoso llegar allí si no es por estar en competición. Algunas veces, pienso en poder ir con la familia, pero después, reflexiono y me doy cuenta de que sería casi imposible”, explica la porriñesa. Algunos de estos lugares conllevan hacer un notable esfuerzo deportivo por tratarse de subidas técnicas y de un gran porcentaje: “Cuando comencé, sí que me impresionaban más, pero ahora lo tomo bien. Si no se puede correr, se va caminando y ya se recuperará tiempo bajando”.
Hago unas ocho horas a la semana; soy autónoma y organizo el trabajo para compaginarlo"
Una de las curiosidades de María Martínez es que, pese a ser de O Porriño, un lugar caluroso en verano, “el calor no me va nada bien”, admite. Así, en Canarias tuvo uno de sus días más duros porque “fui en febrero a la Transgrancanaria. Empieza en el centro de la isla y termina en Maspalomas, que hace mucho calor. Me afecta mucho y terminé mal". Es uno de los aspectos curiosos de su cuerpo y otro es la gestión del esfuerzo porque, pese a los recorridos duros y exigentes, “no acostumbro a tener calambres y así. Sí que noto más problemas estomacales. Es de lo que más padezco”, relata. En todo caso, es algo que trabaja para mejorar y, de hecho, admite que es un punto que cada día se cuida más en el mundo de las carreras por montaña: “El nivel es cada vez más alto y las preparaciones más cuidadas. Se estudia mucho la nutrición y no sólo en carrera, también fuera de ella”.
Así es el día a día de una atleta que, a los 35 años, está en su mejor momento deportivo, a punto de ser internacional y dentro de un Atletismo Porriño en el que cada vez hay más gente. “Seguiré en el monte mientras pueda. Me encanta. Si no es a gran nivel, sí como popular”, concluye María Martínez, que se encuentra disfrutando en el atletismo por la montaña. Al fin y al cabo, su padres se conocieron en ese medio y ella pasó su infancia entre árboles, días de escalada y picnics familiares.
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