Martín Blanco: “Sin el apoyo del Celta, difícilmente habríamos alcanzado Tercera”
"El objetivo es la permanencia. No es fácil, somos el presupuesto más bajo de la categoría", asegura el entrenador del Gran Peña
Martín Blanco Estévez (Vigo, 1981) vivió desde el banquillo la reconstrucción virtual del Gran Peña cuando cesó el convenio con el Celta. Será su tercera temporada en el club, con un equipo joven y muy renovado con respecto a la temporada pasada. El primer objetivo en una Tercera Federación muy apretada, será la salvación. Como el curso pasado, espera poder vivir, dado el caso, logros deportivos mayores.
¿Cómo afronta su tercera temporada en el Gran Peña?
Es otra temporada complicada para nosotros porque es un proyecto nuevo. Venimos de hacer un buen año, pero han salido muchos jugadores. Creo que el motivo principal es económico, aunque también los hay porque lo han hecho muy bien. Ha tocado reconstruir otra vez prácticamente desde cero. Son cuatro los jugadores que continúan y, de los que fueron habituales o tuvieron muchos minutos la temporada pasada, solamente queda uno. Ha habido que fichar a muchos jugadores, la mayoría sin experiencia en la categoría. Son buenos jugadores, pero hay que conjuntarlos y eso no es fácil. Cuando tienen continuidad en un proyecto, todo es más sencillo. Hay que conseguir que entiendan la idea que queremos para este equipo, que será similar a la del anterior. Son jugadores jóvenes y con mucho potencial, así que tengo confianza en que el equipo vaya cogiendo forma y mejorando poco a poco.
Llegó al Gran Peña en un momento de reconstrucción institucional, coincidiendo con el final del convenio con el Celta. ¿Cuánto ha cambiado el club en estos dos años?
Ya había estado en el Gran Peña tanto como jugador como entrenador en etapas anteriores. Sí llegué en un momento de cambio total, como un volver a empezar, volver a ser Gran Peña e ir por separado del Celta. Estar de la mano de un club profesional tiene mucha diferencia con estar solos. En este tiempo estamos un poco más asentados. Era volver a empezar. Ahora el club está más aplomado y sabe un poco más lo que hace. Tenemos las ideas claras, pero nos sigue faltando algo fundamental, que creo que es un campo propio. Tener un campo es fundamental para la economía de un club y para poder generar ingresos. Ahora mismo estamos en una economía de supervivencia, intentando exprimir al máximo lo que tenemos, y creo que lo estamos haciendo.
¿Siguen notando consecuencias de aquella etapa con el Celta?
La etapa con el Celta trajo cosas buenas. Una de ellas es que difícilmente el equipo podía alcanzar la Tercera Federación sin su apoyo. La economía y los recursos que hay son pocos y, sin dinero, todo es más difícil. Esa es una de las herencias buenas, además de la visibilidad y del apoyo del Celta. Hemos estado jugando en Barreiro todo este tiempo y el Celta le ha dado un mantenimiento. Cada cosa que le hemos pedido siempre nos ha echado una mano. También hay consecuencias indirectas positivas de jugadores que han pasado por el Gran Peña y han llegado al fútbol profesional, como Fer López. En el lado negativo, quizá está el no hacer las cosas por nuestra parte y pasar a tener que hacerlas nosotros. Eso también lleva su tiempo dentro de la estructura de un club.
La pasada temporada se rozó el playoff y se llegó a la última jornada con opciones matemáticas. ¿Qué análisis hace ahora de aquella campaña?
Fue una temporada muy bonita, de menos a más seguramente. Durante el año mejoramos un poco el equipo en algunas posiciones en las que estábamos más cojos. El equipo fue evolucionando y la verdad es que acabamos la temporada a un nivel muy alto. Nos faltó un punto, en realidad. En la última jornada, aunque partíamos de la octava posición, estuvimos en puestos de promoción durante buena parte del partido. De hecho, en el minuto 90 estábamos en puestos de promoción, aunque no fuéramos conscientes. Fue un grupo muy serio, muy trabajador, con muy buena relación entre ellos y que jugó muy bien al fútbol.
De aquel equipo pasamos al actual, con muchos fichajes y solo cuatro renovaciones. ¿Cómo es el equipo de Martín Blanco para esta temporada?
Es un proyecto como los últimos, pero más exagerado. Es el equipo más joven de estas tres últimas temporadas, con diferencia. El jugador de más edad creo que tiene veinticinco años y hay diecisiete sub-23. Falta un poco de experiencia y de curtirse en la categoría. Cuando tiene algún jugador más hecho y más veterano es un poco más fácil, pero al mismo tiempo hay mucho margen y mucho potencial de mejora. Veremos cuál es el techo. En pretemporada ya se están viendo mejoras, pero vamos a ver hasta dónde podemos llegar. El objetivo es la permanencia, pero ojalá las cosas sucedan para que el equipo pueda afrontar retos más altos.
Dos salidas importantes han sido las de Fran López y Gastón Cellerino. ¿Qué valoración hace de ambas?
Fueron dos delanteros que hicieron una temporada muy buena. Fran fue el segundo máximo goleador y Gastón estuvo entre los máximos goleadores. Pero, aparte de los goles, aportaban mucha profesionalidad porque han estado compitiendo en categorías y niveles muy altos. Son dos jugadores de más categoría que, por circunstancias, se encontraban en Tercera. El movimiento de Fran al Céltiga seguramente es un paso que, por nivel, podría haber dado incluso más arriba. Gastón también hizo una gran temporada. Nos daba muchísimo en el juego. También aportaba mucho a la hora de entrenar cada día y de que los jóvenes se fijasen en él.
Ya han empezado la pretemporada. ¿Cómo está viendo al equipo después de ese inicio ante el Antela en la Copa Federación?
Creo que estamos en la línea más o menos de lo que pensaba. En cada partido damos un pasito. El más exigente fue el primero, con muy poco entrenamiento. En la primera semana de trabajo nos tocó jugar fuera contra un equipo que llevaba mucho tiempo sin perder allí y fuimos competitivos. Nos marcaron dos goles en el descuento. En los amistosos, hemos solventado los partidos contra equipos de Preferente. También empatamos contra el juvenil del Val Miñor. Creo que hemos sido superiores en casi todos los partidos, pero todavía nos falta ser más dominadores y hacer más nuestro juego. Quedan muchas cosas por pulir.
¿Cómo ve su grupo de Tercera Federación esta temporada?
Han ascendido dos trasatlánticos que creo que van a marcar diferencias. El año pasado había diferencia entre los dos primeros y el resto. El descenso del Arenteiro también está por ver, pero creo que han hecho un equipo competitivo. Sobre todo, creo que los equipos que ascienden esta temporada van a ser muy competitivos. Tanto el Pontevedra B como el Antela han fichado muy bien. El Lalín es un equipo fuerte y el Portonovo también se ha reforzado muy bien. No hay dos equipos tan superiores, pero el nivel medio de la liga todavía sube más. Intuyo una competición de bastante igualdad, de mucho nivel y competitividad.
¿Qué objetivos tiene el club para esta nueva temporada?
El objetivo tiene que ser la permanencia. Es el primero que tenemos que intentar cumplir. No es fácil porque somos el presupuesto más bajo de la categoría. Creo que eso lo demuestran las salidas que hemos tenido después de hacer una buena temporada. Ese es nuestro primer objetivo. No va a ser sencillo, pero también tenemos la ambición de que, ojalá, seamos capaces de madurar y evolucionar pronto como equipo para aspirar a cosas mayores. Los cuarenta puntos mínimos no se consiguen hasta marzo o abril, así que cuanto antes los consigamos, mejor. Ese es el primer objetivo.
¿Y cuáles tiene a nivel personal?
Mi objetivo es que el equipo mejore y tenga una identidad, sentirme orgulloso de mi equipo, de cómo juega, de cómo evoluciona y de cómo crece, e intentar aspirar a lo máximo posible. Y disfrutar cada día, porque también es importante.
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