Luis García-Rey: "Mucho de lo que pasa hoy en el país formaría parte de una novela negra"

El periodista deportivo y escritor presenta su última novela, “Chantaje”

Luis García-Rey: "Mucho de lo que pasa hoy en el país formaría parte de una novela negra" | Atlántico

Luis García-Rey (Vigo, 1981), periodista deportivo, vuelve a casa para presentar su tercera novela, “Chantaje”. Es una nueva entrega de la saga del inspector Axel Nash y la subinspectora Loor, que ayer presentó en el set de Atlántico TV.

Nash y Loor ya son casi de la familia, pero tiene imán para los problemas.

Sí. Esta novela es una continuación de la saga, que ya empezó con “Axel”, luego siguió “Loor”, y ahora ya hemos dejado los nombres propios, porque son los dos protagonistas, y nos metemos en este “Chantaje”, que es la tercera parte de la entrega de la saga, que se desarrolla en Madrid, que es donde ellos trabajan y donde viven, y en Edimburgo. La novela nos va a llevar a la capital escocesa porque el comisario Jorge Ortiz va a tener problemas muy graves y va a sufrir un chantaje salvaje en esta ciudad que a mí me recuerda un poco a Vigo, con este verde, la lluvia y las gaitas. Por supuesto, Vigo también forma parte de la novela. Hay capítulos que se desarrollan aquí, va a ser entretenida para los vigueses.

Estas dos tramas, de hecho, se presentan completamente independientes, en el momento en que comienza el lector a leer.

Claro. Llegará un momento en el que las dos tramas confluirán, pero al principio de la novela, efectivamente hay una situación comprometida, un chantaje en Edimburgo, y luego una desaparición de una chica en Madrid, que Axel y Loor tienen que investigar y que les va a llevar a enfrentarse a las auténticas cloacas de poder. Son abusos de gente intocable, que cuando se dan cuenta de que están investigando esta desaparición, hacen todo lo posible por borrar las huellas y por impedir que la justicia avance. Creo que va a hacer que el lector se pregunte qué o cuánto hay de reflejo de la realidad, porque nos estamos dando cuenta en el día a día de que hay muchísimas cosas que están pasando ahora mismo en este país que formaría parte de una novela negra.

Los personajes demuestran que no hay buenos buenos, ni malos malos, que todo depende de las circunstancias del momento.

Creo que no hay buenos buenos, ni malos malos, al final la vida te va colocando en sitios difíciles. Y la pregunta que encabeza esta novela chantaje es... Bueno, no es una pregunta, es una afirmación: “Todo el mundo tiene un precio”. Cada vez que lo planteo, el mundo está dividido en dos: La gente que me dice que sí, que todo el mundo tiene un precio, y la gente que me dice que no, hay gente que se cree que es incorruptible.

Creo que ahí dependería más del coraje de cada uno.

Correcto. Habría que convertirse en un asesino, porque en el momento en que uno mata a alguien para salvar la vida de quien sea, se convierte en un asesino, y hay quien dice, que no, que nunca sería un asesino, pues a lo mejor sí. Es a través de estas preguntas y de este juego, cuando la gente entre en “Chantaje”. Creo que va a verse en situaciones un poco incómodas.

Hablando de los protagonistas, el inspector Nash está cambiado. ¿Cómo ha evolucionado el personaje?

Porque está yendo a terapia. Está intentando hacer las cosas mejor en su vida, porque en las otras novelas se veía que es un policía muy brillante, pero que se salta las normas a la ligera, y siempre busca su propio beneficio. Digamos que es muy maquiavélico, en ese sentido. El fin justifica a los medios, su fin es muy loable, porque es investigar y atrapar criminales, pero a veces los medios no son los más adecuados. Está intentando hacer las cosas mejor. Y luego, a nivel personal, también la terapia le ayuda, porque él tiene un miedo atroz a comprometerse y enamorarse. Y en esta novela va a conocer a alguien, y a través de la terapia vamos a ver si conseguimos, por fin, que Axel se enamore.

En esta segunda entrega el lenguaje es más macarra, estilo western. ¿Es intencionado?

Puede ser. Yo creo que ya en las otras novelas, sobre todo en “Axel”, hay personajes bastante macarra, con un lenguaje bastante cañero. Y en esta novela también. Es el sello de esta saga.

Ya, pero en esta ocasión, al narrador también se le contagia ese tono.

Puede ser, sí, puede ser. A mí el western es algo que me gusta mucho. Y también es cierto que, mientras escribía la novela, estuve viendo “Yellowstone”, las cinco temporadas de la serie de Taylor Sheridan, y a lo mejor, de alguna manera, me he visto contagiado.

Sí, más macarra que eso, poco (risas). Como periodista deportivo, supongo que tendrá en la literatura una vía de escape, ¿no?

Es verdad que mi profesión central toda la vida ha sido ser periodista deportivo, pero ahora he encontrado esta vía de escape, está muy bien descrito. Sí, a través de la escritura y de la literatura, y la verdad es que es una maravilla, porque me permite explorar otros universos. Conocerme de una manera completamente distinta, y luego también tiene un punto muy personal. El periodismo deportivo es algo más coral, más global. En la redacción, somos muchos trabajando en un programa, y aquí eres tú solo, con tu historia, con tus obstáculos, con tus problemas que tienes que ir resolviendo. Entonces, cuando consigues llegar al final de la historia y escribir la palabra fin, la sensación de satisfacción y de orgullo es muy placentera.

Contenido patrocinado

stats