José Luis Barreiro: “La pobreza en el mundo tiene cara de mujer y, en concreto, de niña”

"Trabajamos en la creación de una escuela en Guatemala que, con la solidaridad viguesa, en 1-2 años será una realidad", apunta el coordinador de Entreculturas Galicia

José Luis Barreiro: “La pobreza en el mundo tiene cara de mujer y, en concreto, de niña” | Atlántico

La ONG jesuita Entreculturas se centra en la cooperación internacional. Con más de 200 proyectos actuales en 45 países, José Luis Barreiro coordina todas las operaciones de Galicia desde la sede en Veláquez Moreno, 9. Mañana y el sábado tendrán la cuarta edición del Trueque Solidario en la propia sede, en horario de 16 a 21 horas mañana y de 11 a 14 y de 16 a 21 horas el sábado. 

Cuarta edición del Trueque Solidario. ¿En qué consiste?

Hace cuatro años se nos ocurrió en medio de la vorágine de consumo navideño hacer algo recordando los orígenes de nuestra civilización. Cuando el dinero no existía y se intercambiaban cosas. Ahora está de moda el reciclar y reutilizar los objetos, y la verdad es que funcionó en las tres ediciones anteriores. Llamó la atención y la dinámica es muy sencilla: se lleva una prenda u objeto y lo cambias por otro, pero hemos tenido que hacer algunos ajustes para que el valor sea similar. Que alguien no venga con una bola de Navidad y se lleve una cazadora de cuero. Eso sí, pedimos que nadie traiga nada roto. 

Y también dar a conocer un proyecto en Guatemala.

Aprovechamos la visita al trueque para mostrar al visitante en qué andamos. Uno de esos proyectos tiene una bonita historia detrás. En Guatemala, el Volcán de Fuego arrasó a San Juan de Alotenango hace seis años y murieron más de 200 personas. Algo similar a Valencia. Destruyó colegios y ahora Entreculturas está detrás de la reconstrucción, pero el proyecto cuesta 500.000 euros. Tenemos 420.000 recaudados y nos falta ese pequeño tirón para que sea una realidad para 500 alumnos. Además, atiende a un alumnado que en un 30% tiene algún tipo de discapacidad, y queremos hacer no solo una escuela digna sino también adaptada. Con la solidaridad viguesa, en cosa de 1-2 años será una realidad. 

Desde el llamado primer mundo. ¿Se es consciente de las dificultades existentes al otro lado del charco?

Vivimos en una burbuja en la que pensamos que todo es como lo vivimos nosotros. Ciudades magníficas, carreteras asfaltadas, servicios públicos… Cuando en realidad eso solo abarca el 10%. Los demás viven en sandalias, con una bicicleta y comiendo una vez al día. 

¿Existe una solución para paliar estas diferencias?

No es fácil. Lo ideal sería que no tuviesen que emigrar. Pero si lo tienen que hacer, que tengan derechos en su proceso migratorio. Que haya vías seguras y no se tengan que jugar la vida saltando una valla. Y cuando están aquí, ser hospitalarios con ellos. Los vigueses fuimos una sociedad migrante, eso no se puede olvidar. Hay que combatir esos discursos de odio que calan en los más jóvenes porque no nos roban nada, son gente normal. Con sueños, familia y deseos de triunfar. 

Vigo es una ciudad que últimamente recibe muchos migrantes. ¿Cuáles son las dificultades que se encuentran?

La primera dificultad es la vivienda. Es muy caro alquilar un hogar y hay un mercado negro en ello, con pisos de 6 habitaciones donde en cada una vive una familia entera. Después, si llegan de forma irregular no pueden acceder a un trabajo estable. Y luego, muchos casos de xenofobia y racismo. Una pata muy importante de nuestras actuaciones es actuar en la educación. Siempre digo que es el arma de construcción masiva más importante. 

¿Cuenta Entreculturas con más proyectos en 2025?

Tenemos uno muy chulo que se llama “La luz de las niñas”. Se trabajará con jóvenes de 17 países que han sido violentadas, ya sea a nivel psicológico o sexual y, en enero, vendrá un grupo de 6 para conocer a jóvenes de su edad. La pobreza en el mundo tiene cara de mujer y, en concreto, de niña y en muchos lugares dejan de estudiar a los 10 años al ya estar casadas.

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