Eugenio Álvarez, fotógrafo todoterreno de juego

Eugenio Álvarez comparte en un libro benéfico más de 1.200 fotos de su inmenso archivo del deporte vigués

Publicado: 25 nov 2024 - 06:10 Actualizado: 25 nov 2024 - 08:08
Eugenio Álvarez pasó por Atlántico con su libro para hablar de él y de su carrera, aún muy viva.
Eugenio Álvarez pasó por Atlántico con su libro para hablar de él y de su carrera, aún muy viva.

Eugenio Álvarez (Vigo, 1960) forma parte del paisaje y del paisanaje del deporte vigués. Con mayúsculas. A punto de llegar a la edad de jubilación y tras medio siglo de fotografías, este bonachón que podía estar enfadado con el mundo le devuelve una sonrisa y un mirada limpia a través de las lentes. Y sin ellas. Ahora, cree llegado el momento de compartir su archivo. Y lo hace de manera benéfica. Sale en la foto porque lo buscamos, no porque lo busque.

Estos días presenta su libro “Los deportes de Vigo y su área metropolitana”. Un compendio de más de 1.200 imágenes de 2010 en adelante. “Estoy a punto de jubilarme, dentro de un par de meses. Quería empezar a hacer estos libros en ese momento. Pero el año pasado tuve un cáncer de lengua y me dije: ahora que estás sin trabajar, vamos a pasar el tiempo. Y me puse a escribir este libro”, resume con sencillez y franqueza.

Son sus huellas de cuando “andaba por todos los campos de fútbol, gimnasios, pabellones…”. Las últimas décadas de una prolija carrera iniciada con 14 años. “Empecé mis pinitos: taekwondo, kárate japonés, yoga, fútbol, boxeo con Amoedo…”, casi enumera. Pero se para al mentar al gran hacedor del boxeo vigués. Y acota que en su libro hay una reseña “a las personas que nos han dejado”.

Las 176 páginas beben de un archivo personal inabarcable. “Iba anotando en una libreta por años, un amplio archivo. Puedo localizar todo”, apunta. Son imágenes de lo que él vio. Los que lo vieron a él, lo tienen en buen aprecio. “Me aprecian. Lo bonito es que cuando voy por las puertas de cualquier campo o pabellón, enseguida me conocen y me dejan entrar. Todas las puertas abiertas y nunca me pidieron un carnet para entrar”, agradece.

Su visión del deporte es amplia. “Siempre me ha gustado mucho apoyarlo, no sólo al fútbol. Los minoritarios son los que más lo necesitan. O el colectivo arbitral, que es el más criticado. Se es injusto con él”, plantea. Y abarca desde el más joven al mayor. “La cantera es lo primero que apoyo. De hecho, tengo una peña del Celta que se llama A Canteira, que soy el presidente”. Ay el Celta, seguimos…

“Con 14 años, me hice socio del Celta y compré una cámara”

"Empecé a trabajar a los 14 años y lo primero que hice fue hacerme socio del Celta y comprarme una cámara de fotos". Toda una declaración de intenciones la de Eugenio Álvarez. Su vida y su profesión han estado ligadas al club celeste. “Empecé allí en la temporada 91/92 y siendo el fotógrafo oficial desde la 92-93. Estuve casi 17 años”, rememora. Con un relación directísima con los futbolistas y siempre apoyando causas solidarias: “Les decía a los jugadores, se reunían en el vestuario, juntaban la pasta, me la daban, compraba los alimentos y los capitanes, José Manuel Pinto y Gustavo López, bajaban junto a otros jugadores y los entregábamos”.

El técnico celeste, Claudio Giráldez, saluda a Eugenio antes de un partido.
El técnico celeste, Claudio Giráldez, saluda a Eugenio antes de un partido.

Pero ese paraguas se plegó de forma súbita. En absoluto, Eugenio y su cámara. “Cuando fui despedido del Celta, antes de irme a anotar al paro, ya me reclamaron. Le fui a llevar al presidente del Nigrán una fotos y me preguntó: ‘¿Qué haces por aquí?’. Y le dije de broma: ‘Vengo a buscar chollo’. Y él me contestó: ‘Si vienes por chollo, empiezas ya mañana’. Entonces, claro, le comenté que me habían despedido del Celta. Y me marché a hacer campos de fútbol de hierba sintética por toda Galicia”.

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