David Santos: "En una catástrofe, el sistema deja de funcionar y reina el caos a las 72 horas"

Aprendió a sobrevivir y, de vuelta a Vigo, escribió “Preparación para la supervivencia”, una guía donde recoge diferentes consejos para afrontar una catástrofe, sea en el ámbito urbano o en el rural

David Santos: "En una catástrofe, el sistema deja de funcionar y reina el caos a las 72 horas"

El vigués David Santos es experto en supervivencia y cuenta con una escuela de defensa personal (Krav Maga) en Vigo. Vivió doce años en Moldavia, Rumanía, Bulgaria y Ucrania, donde las comodidades vitales no son las mismas que en España. Aprendió a sobrevivir y, de vuelta a Vigo, escribió “Preparación para la supervivencia”, una guía donde recoge diferentes consejos para afrontar una catástrofe, sea en el ámbito urbano o en el rural.

El entorno urbano, a priori, no puede ser peligroso. ¿Cómo se puede complicar la situación?

Quedarse en casa es peligroso si no tienes lo que hay que tener. Por ejemplo, sucedió en la dana de Valencia, donde se vivieron situaciones muy dramáticas. La gente no estaba preparada, y a partir de ahí, las entidades gubernamentales de Suiza, Alemania, Francia y muchos países más empezaron a aconsejar tener una mochila de supervivencia de las famosas 72 horas en casa. Mucha gente se quedó sola en casa durante mucho tiempo y damos por hecho de que todo va a funcionar. Hasta que nada funciona. Ahí nos vemos muy perdidos.

¿Es peor el entorno natural o el entorno urbano?

Depende de la situación. En un entorno natural, en medio del campo, lo más peligroso e inminente es el frío y la hipotermia. Tres horas sufriendo frío es muerte, y llega muy lenta. Entonces, hay una serie de consejos como buscar refugio, buscar agua… Eso en la naturaleza. Cuando estás en casa, es engañoso porque crees que estás seguro, pero dejan de funcionar las cosas. Si la energía cae, deja de haber internet, luz, televisión o agua. Cada vez estamos más idiotizados con la tecnología. Creemos que el coche va a encender siempre, que la luz estará cuando das al interruptor. Creemos que todo eso va a funcionar. Y si falla, hacemos una llamada y todo solucionado. Pero la experiencia me dice que cuando se satura un poco todo, empieza a depender de ti. Y solo nos acordamos de la preparación en ese momento. Pero debió ser mucho antes.

¿Qué se recomienda tener para sobrevivir a una catástrofe?

Una mochila de evasión ayuda mucho. Con el terremoto en Colombia, la gente salía en bañador y en calzoncillos a la calle y se quedaba a ver qué pasaba. Si pasa algo similar, yo tengo que coger mi mochila. Ahí dentro hay 72 horas de vida. Lo más importante es llevar todos tus documentos. Son únicos, y lo hago para presentarme ante cualquier autoridad y que sepan quién soy. Esto pesa en total 12 kilos, es asequible. No debe superar el 20% de tu masa corporal. Debe ser cómoda y tener linternas, cuchillos, saco de dormir, comida, un hornillo, botiquín… Esto es todo cuánto necesito para poder vivir 72 horas.

¿Por qué 72 horas?

Es el tiempo que hay que darle a los servicios de emergencia para sobrevivir. En una catástrofe, el sistema deja de funcionar y reina el caos a las 72 horas. Aunque en la dana se vio como a las 50 horas ya había disturbios. Ahora dejamos la ciudad sin luz durante 72 horas y empieza a haber vandalismo, porque si tú tienes algo que a mí me interesa, yo lo voy a querer. Por ejemplo, antibióticos. Y lo voy a intercambiar contigo si tengo moneda de cambio, porque no servirán los billetes. Yo tengo en casa pequeños paquetes de café, chocolate, licor y tabaco porque esa va a ser mi moneda de cambio. No va a haber otra.

¿Cuál es el error más común que se comete en la supervivencia?

Lo normal es dejarse llevar por el consumismo, hacer caso a las plataformas de ventas y cargar la mochila con inventos absurdos que no se van a usar nunca. Es mucho más efectiva una radio de pilas que un mega invento de gafas de comunicación con visión nocturna. Cada gramo cuenta.

En el aspecto mental, ¿perdemos la calma con facilidad?

No está comentado en el libro, pero ya estoy escribiendo otro que trata sobre el miedo en los momentos de crisis. La calma se pierde de una forma muy rápida. Incluso en nuestra escuela de defensa personal lo vemos, con una pequeña agresión. Te quedas congelado, paralizado y de repente te empieza a temblar todo. Es fácil ver un accidente de tráfico, con sangre, perder la calma y no saber cómo actuar en ese momento. Pero eso todo se entrena. A veces veo a una persona con mochila de evasión que tiene alguna sartén o taza y no está muy usada, es que no ha entrenado mucho. Que no ha salido ni al jardín. Hay que entrenar con simulacros, pequeñas situaciones con tu familia. Porque ellos también deben saber qué hacer y estar preparada para todo. Tener todo practicado.

¿Se sabe aplicar los primeros auxilios?

Si un incidente dura más de lo normal, por ejemplo, un conflicto bélico, los servicios médicos no funcionan y no hay farmacias abiertas. Lo más seguro que te puede matar es una pequeña infección de un corte. Si no sabes tratar eso, es lo que te va a matar. Con cualquier elemento: un cuchillo, una piedra, una rama… Si no sabes tratar esa infección, te va a terminar matando. Ahí está el peligro. En la escuela entrenamos primeros auxilios, cómo tratar un corte, hacer un torniquete, RPC… Vemos normal llamar a una ambulancia y esté en 10-15 minutos. Eso en un conflicto no va a suceder.

¿Tan cerca podemos estar de una catástrofe?

Pasó en el covid hace no mucho. La gente se quedó en casa muriendo, porque no había forma de llegar a todo el mundo. La pregunta no es si pasará o no una catástrofe, sino cuándo y de qué forma. Confiamos más nuestra seguridad en terceros y eso nos hace muy vulnerables. Y muy dependientes de las telecomunicaciones.

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