Carlos Leiro: “San Simón es una isla que está marcada por varios fracasos”

El realizador vigués Carlos Leiro presenta su primer libro "San Simón. La isla negra"

Carlos Leiro: “San Simón es una isla que está marcada por varios fracasos” | Atlántico

El realizador Carlos Leiro, presidente de la Asociación STOP que cada año recauda miles de juguetes para familias en riesgo de exclusión social, se lanza a la literatura con “San Simón. La isla negra”, un libro que comienza una trilogía ficcionada sobre la historia no contada de esta isla redondelana.

¿Cómo surgió la idea?

Este libro surgió en 1995, cuando hicimos la visita a la isla con la idea de hacer un documental que nunca se llegó a hacer y se quedó estancado el guión. Hace unos meses una amiga me dijo, que sería interesante llevarlo al papel. Hubo que adaptarlo un poquito. Va a ser una trilogía y este libro cuenta lo que fue San Simón antes de la guerra, cuando se convirtió en un cárcel. Está poco novelada y está contada desde el punto de vista de dos personas que están en la playa sentados, que seríamos yo y mi mujer, hablando sobre lo que había pasado en la isla.

El proceso de documentación debió ser importante.

Mucho. El problema con San Simón es que allí se ordenó deshacerse de todo el material cuando dejó de ser prisión, por lo que se perdieron los archivos. Lo que sabemos de San Simón de esa época es por los testimonios de toda la gente que estuvo allí, de familiares, de personas que estuvieron ayudando. Hay una parte muy importante de esto que es el papel que tuvieron las madrinas. Eran chicas de la zona que apadrinaron presos que estaban allá ingresado y eran un poco las encargadas de velar por ellos, de darles comida y ropa y mediar con las autoridades para que estuvieran en mejores condiciones. Y aquí contamos un poquito su papel.

¿Cuánto hay de ficción en el libro?

El 50%. Pero incluso los temas que hay de ficción están todos basados en hechos reales. Yo hablé con muchísima gente que tiene familia ingresada, y fueron contándome cosas, más lo que yo sabía, más documentación que conseguimos en aquella época. Cuando llegamos con el equipo para rodar el documental en el 95, estaba toda la documentación tirada por el suelo. Por aquel entonces era propiedad del Ministerio de Agricultura, que quisieron hacer ahí un experimento con plantas tropicales que al final abandonaron.

¿Planea publicar alguna vez el metraje que grabaron allí?

Yo estoy intentando recuperarlo, porque se lo quedó todo el realizador que teníamos entonces, Moncho. Yo solamente tengo una parte muy pequeña. Moncho falleció y estamos intentando hablar con la familia por si dejó algo en el archivo.

Sería un buen complemento para el libro.

Claro, no hay nada de la isla en esa época, prácticamente nada, yo he buscado en todas partes y he encontrado pequeños trozos, pequeñas fotos, pero muy poquita cosa. Franco, en aquella época, después del accidente de La Monchiña, donde murieron 43 personas desde su guardia personal, clausuró la isla. Estuvo clausurada muchos años y por eso no se hizo nunca nada de ella. Todo lo que intentaron hacer fracasó, es una isla que está marcada por el fracaso. Se intentó hacer una base de hidroaviones, fracasó. Se intentó hacer un refugio para niños de huertos de la guerra, fracasó.

Ahora que la isla es BIC y está protegida por la ley de memoria histórica viene bien sacar a la luz estas historias, ¿no?

Yo creo que sí, sí. Aunque está tratada como novela, hay muchísimos datos históricos. En los otros libros también habrá muchos datos, pero de lo que hay muy poquito documento son las estancias de los templarios que hubieron allí, aquella capilla construida por ellos. Hay cosas que se cuentan muy por encima, por ejemplo, el San Simón que está en la capilla sin manos, y mucha gente pregunta por qué. Está sin manos porque ese lleva toda la vida allí. Cuando estuvo ahí Francis Drake, que venía de Lisboa, iba arrasando todo lo que él encontraba. Al parecer, en San Simón, se enfadó porque no había lo que él buscaba, oro y plata, y le cortó las manos al santo. Y así quedó, con las manos como están cortadas ahora mismo. Son pequeños detalles que la gente no conoce y que es bonito que la gente vaya viéndolos.

Contenido patrocinado

stats