Núñez Feijóo fue investido ayer quinto presidente de la Autonomía en un debate que estuvo salpicado por las llamadas a la unidad, incluso por parte de los grupos de la oposición, lo que propició un acercamiento de posturas en cuestiones de país, como la reforma estatutaria y la financiación autonómica, aunque las posiciones permanecen distantes en materia lingüística y en cuanto a la forma en la cual afrontar la crisis económica. Aunque durante la mañana, en el primer turno de réplica de los grupos parlamentarios en el Pleno de Investidura, socialistas y nacionalistas expresaron su recelo por el pasado del líder de los populares gallegos, por la tarde los portavoces de la oposición correspondieron las llamadas de Feijóo para lograr consensos.