Unos trabajos de restauración en la catedral de Santiago impedirán a partir del próximo mes y durante una decena de días el funcionamiento del botafumeiro, un enorme incensario utilizado siglos atrás para evitar los malos olores en el santuario, según estimaciones del Arzobispado. El presidente de la comisión de cultura y arte del Cabildo de la catedral, Manuel Lorenzo, explicó que esta actuación obedece a las especiales circunstancias meteorológicas vividas en el otoño, invierno y primavera pasados, que se unen a las altas temperaturas de este verano y a la masiva ocupación de la catedral en este año Xacobeo.