En Cudeiro y A Lonia, las llamas de la tarde-noche dieron paso al cansancio e indignación de la mañana de ayer. Los vecinos a cuyas puertas se situó el fuego el miércoles, tardaron en coger el sueño. 'Dormí poquísimo, atenta a la evolución del fuego, que se veía por todas partes', aseguraba Mariam del Caño, a cuya finca con vivienda, en Sabadelle (Pereiro de Aguiar), llegó a asomar el incendio que se extendió desde A Lonia. De hecho, aún continuaba ayer activo, incluida la alerta 1, por el riesgo para las viviendas, pese a la gran cantidad de medios desplegados.