La UE aplica desde hoy las nuevas reglas para los envases no reciclables
Bruselas presentará a finales de año un sistema común de etiquetado
La Unión Europea comenzará a aplicar desde hoy sus nuevas reglas sobre envases y residuos de envases, que obligarán a avanzar hacia embalajes reciclables a partir de 2030 e introducirán progresivamente objetivos de reutilización y de contenido reciclado. El reglamento de envases y residuos de envases también incorpora medidas para reducir la cantidad de residuos generados en el bloque y armonizar las obligaciones de las empresas. La nueva norma sustituye el sistema actual, basado en una directiva europea que cada Estado miembro incorpora a su legislación nacional, por unas reglas comunes directamente aplicables en toda la Unión. Así, las empresas tendrán que cumplir los mismos requisitos con independencia del país en el que comercialicen sus productos, lo que Bruselas considera un paso para eliminar diferencias en el mercado interior.
Entre las primeras medidas que comenzarán a aplicarse a partir de hoy figuran límites comunes a la presencia de sustancias Pfas, conocidas como “químicos eternos”, en los envases destinados a entrar en contacto con alimentos, debido a sus posibles efectos para la salud. También se armonizarán conceptos como productor y fabricante y entrarán en aplicación nuevas obligaciones de información para garantizar la trazabilidad de los envases. Las autoridades podrán identificar al fabricante cuando detecten un producto que incumpla las normas europeas.
Bruselas aclaró que esta información no tendrá necesariamente que aparecer directamente sobre el producto. Podrá incluirse en documentos de entrega o envío, por lo que las empresas no tendrán que modificar de inmediato el etiquetado de los productos que ya comercializan.
El principal cambio llegará a partir de 2030, cuando comenzarán a aplicarse requisitos para garantizar la reciclabilidad de los envases, junto con objetivos de reutilización y nuevas exigencias sobre el contenido reciclado de determinados embalajes de plástico.
Entre otras medidas, las botellas de plástico Pet para bebidas deberán contener al menos un 30% de material reciclado en 2030. Además, los distribuidores de bebidas deberán alcanzar un objetivo de reutilización del 10%, calculado sobre el volumen de productos que comercialicen.
Nuevas indicaciones
La regulación modificará progresivamente la información que reciben los consumidores para reciclar los envases. Bruselas prevé presentar antes de final de año las reglas para establecer un sistema común de etiquetado que sustituya las distintas indicaciones utilizadas actualmente en los Estados miembros y permita identificar de forma homogénea en toda la UE el contenedor correspondiente a cada residuo.
La Comisión reconoce que la adaptación supondrá costes iniciales para las compañías, aunque sostiene que la armonización permitirá reducirlos a largo plazo, al evitar que tengan que modificar sus embalajes para ajustarse a diferentes exigencias nacionales.
Durante el periodo inicial de adaptación, Bruselas solicitó a las autoridades nacionales que, ante posibles incumplimientos, recurran primero a advertencias y concedan a las empresas un plazo para corregirlos, en lugar de imponer directamente sanciones o retirar sus productos del mercado.
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