Serrat se despide de los escenarios con parada en el Mediterráneo
El artista catalán dirá adiós a su público en una gira mundial a lo largo de todo el 2022, que le llevará a cantar desde Nueva York hasta Barcelona, su querida ciudad natal que lo vio crecer
Joan Manuel Serrat, el poeta que más lejos llevó su “Mediterráneo” natal, cruzando todos los mares y llegando a ser probablemente el más universal de los cantantes melódicos catalanes, anunció ayer que dice adiós a los escenarios. Autor de la banda sonora de millones de vidas, Serrat siempre tuvo una relación muy cercana con su público y, como él mismo reconoció ayer, va a tener que “controlarse mucho” para que no le superen las emociones en la gira de despedida que llevará a cabo a lo largo de 2022.
Regresará a la música en directo con una última gira que se llamará “El vicio de cantar 1965-2022”, con la que se quiere despedir “personalmente del público con el que ha compartido vida y canciones durante más de medio siglo”. Empezará en Nueva York, luego irá a Sudamérica y a partir de verano en España: “Mi propósito no es solo despedirme de todos aquellos que me han tratado bien a lo largo de los años, sino hacerlo en los sitios donde están”.
“Me despediré y ya no volveré a tocar. Volveré a los sitios, saludaré, comeré, pero ya no volveré a los escenarios. Tocaré y compondré en casa, es posible que grabe un disco. Pero no volveré a los escenarios. Hay que hacerlo en algún momento”, remarca.
Humano y cercano, Serrat es universal y, a la vez “profundamente provinciano” porque, como dijo en una ocasión, “es la única manera que tiene un hombre de convertirse en internacional”. El “latinoamericano de Barcelona”, como él mismo se define, siempre reivindicó sus orígenes humildes en el barcelonés barrio del Poble Sec.
En la casa donde nació, una placa conmemorativa recuerda el acontecimiento y los vecinos del barrio se sienten muy orgullos del “noi del Poble Sec”, que empezó tocando en casa de sus padres con guitarras que le prestaban, hasta que un día su padre le regaló una. Una guitarra con la que fue a los estudios de Radio Barcelona a cantar sus primeras canciones, porque un amigo le dijo que el periodista Salvador Escamilla tenía un programa “donde presenta gente nueva”. “Sirves para esto, te lo digo yo. Piensa en el éxito, la pasta, la esperanza de una vida sexual más satisfactoria”, le dijo su compañero en la mili Jordi Romeva, “que utilizaba argumentos sólidos y alentadores”, según Serrat.
Su último concierto fue el 12 febrero de 2020 en el Wizink Center de Madrid, donde actuó junto a su amigo Joaquín Sabina, que sufrió una caída al foso y tuvo que ser hospitalizado. Llegó la pandemia y a Serrat no le gustó sentirse “despedido por una plaga”, así que en cuanto, con la covid todavía activa, ha visto la posibilidad de volver a los escenario, decidió organizar una gira ambiciosa y plantarse cara a cara ante las millones de personas que conforman su público, para expresarles su gratitud.
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